Un caso insólito. Rainer Schimpf es un buzo de 51 años que se dedica a organizar excursiones para turistas en Ciudad del Cabo, según recoge el autor original de este artículo lasexta y comparte Manuel Trujillo para Periodista Digital.
Nada le hacía presagiar lo que le iba a ocurrir cuando estaba fotografiando la vida animal en el mar. Este buzo se encontraba contemplando un banco de sardinas cuando, de repente, notó una gran presión y todo se volvió negro para él. Una ballena casi se lo había tragado.
«Pude sentir una presión en mi cadera, contuve el aliento porque pensé que iba a liberarme más adelante y no me dio tiempo para tener miedo, sólo usé mi instinto», ha dicho el hombre en declaraciones a Barcroft TV.
Ante la mirada atónita del equipo que acompañaba a Schimpf, la ballena se alejó del lugar. Sin embargo, poco después se aproximó a una playa cercana y terminó por escupir al buzo. En ese momento, el hombre nadó hasta la arena y finalmente pudo regresar a su embarcación.

