No podrá esperar el retorno del exiliado, el abrigo del desahuciado
(Álvaro Mota).- Soy una persona afortunada, me muevo en el ámbito de la pastoral estudiantil y me encuentro con cada proceso de vida y de fe, que me reafirma en la acción del Espíritu de Cristo en los corazones de los jóvenes, en su ardor y su pasión, que cuando está tocada del Reino es imparable.
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