Ratzinger aseguró que nunca tuvo conocimiento de abusos sexuales aunque reconoció que hasta finales de los años setenta 70 también repartió "algún sopapo" entre los chavales
El informe que habla de 231 posibles casos de abuso a menores en el Coro de Ratisbona ha salpicado al hermano del Papa emérito, Georg Ratzinger, que ocupó la dirección del mismo durante varios años. Y su respuesta no se ha hecho esperar. Ratzinger ha tildado de «locura» el mismo.
En declaraciones a la cadena Bayerischen Rundfunk después de que la semana pasada se presentara el informe provisional encargado por el obispado, que denuncia que decenas de esos niños sufrieron abusos sexuales, Ratzinger afirmó que para él «el tema está cerrado».
«Esta campaña es para mi una locura. Es simplemente una locura cómo se quiere investigar cuántas bofetadas se dieron hace cuarenta años en nuestra casa y en otros sitios», dijo Ratzinger a la emisora tras regresar de visitar en Roma a su hermano Josef.
Georg Ratzinger, que tiene 91 años, fue director del coro de la catedral de Ratisbona entre 1964 y 1994.
El abogado que presentó el pasado viernes el informe con los resultados provisionales de la investigación que le encargó el obispo, Ulrich Weber, señaló que desde entonces una veintena de antiguos escolares se han puesto en contacto con él para narrarle los abusos de los que fueron víctimas.

Weber ya había avanzado que el número real sería mucho mayor del consignado en el informe y señaló que, probablemente, uno de cada tres escolares fue víctima de maltrato físico, entre 600 y 700 niños.
El abogado, dio por hecho que Georg Ratzinger tuvo que tener conocimiento de los abusos que se producían en la escuela.
Cuando en 2010 salieron a la luz los abusos en el coro de la catedral de Ratisbona, Ratzinger aseguró que nunca tuvo conocimiento de abusos sexuales aunque reconoció que hasta finales de los años setenta 70 también repartió «algún sopapo» entre los chavales.
(RD/Agencias)










