Dos tercios de sus médicos han emigrado

El cardenal Zenari alerta del estado crítico de los hospitales sirios

"Más de las mitad de las infraestructuras en ellos son obsoletas", advierte

El cardenal Zenari alerta del estado crítico de los hospitales sirios
Cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Damasco La Stampa

Trataremos de dar asistencia gratuita a los más vulnerables, cubrir los costos de las prestaciones hospitalarias y asistencia externa y llegar a una capacidad operativa del actual 20-30% al 90-100%

En las últimas dos semanas en Damasco y en los alrededores de la capital siria se respira un «clima de turbulencia», en diversas áreas «han caído ataques de mortero» y también durante la noche se escucha «lanzamientos de cohetes». En una situación que se presenta siempre crítica es todavía muy importante garantizar el funcionamiento de hospitales y la asistencia a enfermos y heridos. Lo narra a AsiaNews, el cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en Damasco, que relanza el proyecto «Hospitales abiertos» para aliviar las carencias crónicas en la salud siria.

«Hablamos sobre todo de estructuras que reciben a todos, cristianos y musulmanes, que necesitan de la contribución de profesionales extranjeros para mejorar los servicios», subraya el purpurado.

Mientras que la diplomacia internacional, en Astana y Ginebra, obra para tratar de encontrar una solución a largo plazo del conflicto, el país árabe continúa muriendo. Útimamente también la capital ha registrado una escalada de violencia, «si bien no alcanza la intensidad de hace 3 años», precisa el cardenal Zenari.

Enfrentamientos entre diversas facciones, lanzamientos de cohetes y golpes de mortero; pueblos y barrios bajo asedio; niños malnutridos; y la población está sin los recursos de base para sobrevivir, carencia de agua y energía eléctrica.

«Desde un punto de vista económico-social la situación permanece aún difícil», explica el nuncio. «La pobreza sigue difundiéndose y los precios de consumo, no obstante todo, aumentan». En agosto pasado la capital hospedó -por primera vez desde 2011- la Feria internacional de Damasco. «Fui a la inauguración», recuerda el purpurado. «Intervine con un breve discurso y a la mañana siguiente cayeron diversos golpes de mortero, matando a diversas personas, entre ellas algunas cristianas… En este contexto es siempre difícil trabajar».

De aquí nace la elección de la Iglesia siria de iniciar proyectos en el sector de la salud, para ir al encuentro de las necesidades de una población en creciente dificultad que no tiene suficiente dinero para enfrentarse a los gastos sanitarios. «La asistencia a la pobre gente es nuestra prioridad», dice Zenari. «En este sentido elogiamos la obra de Caritas, que en la reciente Asamblea de los obispos sirios cambió a su director. Después de 6 años monseñor Antoine Audo, arzobispo caldeo de Alepo, ha consignado el testimonio a Jean-Abdo Arbach, obispo greco-melquita de Homs».

Entre los muchos proyectos iniciados por la Iglesia, el cardenal Zenari recuerda a los «Hospitales abiertos» presentado hace un año que involucran a 3 clínicas católicas del país, situadas en Damasco y Alepo.

En Siria existen 3 hospitales católicos que trabajan desde hace más de 100 años, en un contexto en el cual «más de las mitad de las infraestructuras son obsoletas» y «los dos tercios de los médicos han abandonado el país», recuerda el nuncio Zenari. «Mucha gente no tiene más trabajo y esto no beneficia a la asistencia sanitaria. El 75% de la población vive en la pobreza», agrega. de aquí la idea de «Hospitales abiertos», proyecto trienal desarrollado en colaboración con monseñor Giampietro Dal Toso, secretario delegado del Dicasterio para el desarrollo humano integral.

«No podíamos aceptar la clausura y por esto hemos relanzado la actividad», explica Zenari: «trataremos de dar asistencia gratuita a los más vulnerables, cubrir los costos de las prestaciones hospitalarias y asistencia externa y llegar a una capacidad operativa del actual 20-30% al 90-100%. El Papa Francisco nos apoya en este proyecto, que mira ante todo a los pobres y a los necesitados».

«Hospitales abiertos», prosigue el purpurado, significa también que están «abiertos a colaboraciones externas». «Podemos beneficiar de la contribución de la contribución de hospitales en todo el mundo, como por ejemplo el del Niño Jesús de Roma que puso a disposición un equipo pediátrico para la formación de nuestros médicos sirios en el campo». «Estamos abiertos a las ayudas de todos: de los médicos, de los enfermeros, de los técnicos, para mejorar cada vez más el servicio ofrecido en nuestras estructuras», concluye el cardenal Zenari.

(RD/AsiaNews)

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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