El convenio con el país asiático, menos concesivo que en Colombia, España o Argentina

La ‘Iglesia patriótica’ china celebra el acuerdo con el Vaticano

Desea que contribuya a avanzar más en la normalización de los nexos Beijing-Roma

La 'Iglesia patriótica' china celebra el acuerdo con el Vaticano
Católicos chinos

Greg Burke: "El objetivo no es político, sino pastoral. Permitirá a los fieles tener obispos en comunión con Roma, pero al mismo tiempo reconocidos por la autoridad china"

(Hernán Reyes Alcaide/Agencias).- La Iglesia Católica de China manifestó apoyo al acuerdo provisional cerrado entre el Gobierno y el Vaticano sobre la designación de obispos y confió en que propicie un mejoramiento de las relaciones bilaterales.

Esa institución deseó que tal paso permita más intercambios con sus similares de otras naciones sobre la base del respecto, la igualdad y la amistad.

Indicó, asimismo, el apego a los principios de independencia religiosa y auto-administración, la voluntad de adaptarse a la sociedad socialista y de contribuir con la anhelada meta gubernamental de revitalización socioeconómica bajo el liderazgo del Partido Comunista de China.

Finalmente, la Iglesia Católica abogó porque el pacto sellado el sábado contribuya a avanzar más en la normalización de los nexos Beijing-Roma, interrumpidos desde 1951.

El acuerdo sobre la designación de obispos lo rubricaron en esta capital el vicetitular de ese despacho, Wang Chao, y el subscretario de Relaciones Internacionales de la Santa Sede, Antoine Camilleri.

Según un breve comunicado de la Cancillería, ambos lados continuarán en contacto y laborarán juntos a fin de optimizar los lazos diplomáticos.

Las partes mantenían desde hace tiempo negociaciones sobre el contenido del texto, el cual se irá revisando y afinando periódicamente.

Según trascendió, contempla el reconocimiento por parte del Vaticano de los obispos que nombró el gobierno de Beijing, que a su vez aceptará al Papa como jefe de la Iglesia Católica.

Para el portavoz de Roma, Greg Burke, se trata del comienzo de un proceso «surgido a través del diálogo y la escucha paciente en ambos lados».

«El objetivo no es político, sino pastoral. Permitirá a los fieles tener obispos en comunión con Roma, pero al mismo tiempo reconocidos por la autoridad china», amplió Burke.

 

El convenio con el país asiático, menos concesivo que los alcanzados con Colombia, España o Argentina

Lo cierto es que más allá de las críticas que hace meses vienen lanzando los críticos al acuerdo en base a una entrega de facultades supuestamente inéditas en la historia de la Santa Sede, este primer paso entre China y el Vaticano es mucho menos concesivo que otros convenios anteriores.

Por ejemplo, se puede citar en el siglo XX los concordatos firmados con Colombia (1973), España (1953 y 1976) y Argentina (1966).

En el caso colombiano, el acuerdo de 1973 confirmó el Concordato de 1887 y especialmente su artículo 15, que en materia del nombramiento de los obispos, refleja una solución de compromiso que se alcanzó entonces luego de años de negociaciones: se hace constar que sólo la Santa Sede tiene derecho a nombrar a los obispos, que era un punto de controversia con los defensores de alguna forma de patronato eclesiástico por parte del gobierno.

Pero, «como prueba de particular deferencia y con el fin de conservar la armonía entre la Iglesia y el Estado», el Papa acepta someter los nombres de los candidatos a la consideración del presidente, para saber si tiene motivos civiles o políticos para considerarlos no gratos».

El concordato firmado con Argentina en 1966, en su artículo 3, es claro al marcar que, si bien «el nombramiento de los Arzobispos y Obispos es de competencia de la Santa Sede, antes de proceder al nombramiento de Arzobispos y Obispos residenciales, de Prelados o de Coadjutores con derecho a sucesión, la Santa Sede comunicará al Gobierno Argentino el nombre de la persona elegida para conocer si existen objeciones de carácter político general en contra de la misma».

«El Gobierno Argentino dará su contestación dentro de los treinta días. Transcurrido dicho término el silencio del Gobierno se interpretará en el sentido de que no tiene objeciones que oponer al nombramiento. Todas estas diligencias se cumplirán en el más estricto secreto», agregaba el texto.

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído