PERSECUCIÓN RELIGIOSA

2019 es uno de los años más sangrientos para los cristianos

2019 es uno de los años más sangrientos para los cristianos
Aumentan los ataques contra los cristianos. EP

Las principales causas de la persecución siguen siendo el extremismo religioso y político (Uno de cada cinco cristianos vive en países donde sufren persecución religiosa).

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) ha expresado su preocupación por los cada vez más numerosos ataques contra los cristianos de diferentes partes del mundo.

«Los brutales atentados perpetrados contra iglesias y hoteles de Sri Lanka el pasado Domingo de Pascua, ponen de manifiesto que 2019 es ya uno de los años más sangrientos para los cristianos», ha asegurado el presidente ejecutivo de ACN Internacional, Thomas Heine-Geldern.

La fundación caritativa, que ayuda a cristianos perseguidos y necesitados en más de 140 países, ha informado sólo en los primeros cuatro meses del año de repetidos incidentes antirreligiosos.

«Los ataques en Sri Lanka son la sangrienta culminación de un proceso que se viene produciendo desde hace años: la persecución de los cristianos no conoce fronteras; no se toma pausas, mucho menos en las fiestas cristianas más importantes; no tiene piedad de las personas inocentes, que a menudo se convierten en chivos expiatorios de procesos globales», ha explicado Heine-Geldern.

Ayuda a la Iglesia Necesitada también ha recalcado que la amenaza islamista continúa en Oriente Medio, al igual que la violencia de Boko Haram en el norte de Nigeria.

«Decir que el EI fue derrotado militarmente y por lo tanto ya no existe, es un juicio erróneo porque la ideología existe todavía, sus seguidores siguen en activo y los canales de contacto parecen funcionar. Nuestros partners de proyectos en el Oriente Medio siguen enormemente preocupados», ha afirmado Heine-Geldern.

Así, la Fundación ha expresado su preocupación por la situación en países del continente americano como México, Nicaragua y Venezuela. En estos lugares, a causa de las turbulencias políticas, se producen continuamente agresiones a obispos y sacerdotes.

«Se debe a una mezcla de ideología política anticatólica y la acusación de que la Iglesia interfiere injustificadamente porque llama a la resistencia contra gobiernos autoritarios o contra la corrupción. Esto la convierte en un objetivo de agresión y violencia», ha apuntado Heine-Geldern.

En muchas partes del mundo, la religión se utiliza como arma política para desequilibrar a los países y sumirlos en el caos, como puede comprobarse actualmente en Sri Lanka, donde la Iglesia está haciendo denodados esfuerzos para garantizar que el dolor por los actos de violencia no se convierta en una espiral de violencia.

«El equilibrio social se basa, en gran medida, en la coexistencia pacífica entre las diferentes religiones. La Iglesia local de muchos países trabaja incansablemente para lograr esto», ha dicho Heine-Geldern.

Son pocas las ocasiones en las que los ataques contra los cristianos acaparan la atención de la opinión pública. Como es el caso de la situación de discriminación que sufre la minoría cristiana en Pakistán, una realidad que se conoció a través del caso de Asia Bibi, la madre que fue sentenciada a muerte por una supuesta blasfemia y que finalmente fue absuelta.

Ayuda a la Iglesia Necesitada y otras organizaciones han trabajado sin descanso por lograr su liberación. A pesar de todo, a día de hoy, el destino de Asia Bibi sigue siendo incierto.

El islamismo extremista, el nacionalismo exacerbado y las ideologías autoritarias siguen siendo las principales fuerzas motrices de la persecución contra los cristianos y otras minorías religiosas.

El Informe de Libertad Religiosa de ACN, cuya última edición fue presentada en noviembre de 2018, muestra la situación en 196 países.

«Observamos con gran preocupación que, lamentablemente, estos tres elementos no están disminuyendo, sino todo lo contrario. Esto puede verse actualmente en países africanos como Burkina Faso, Níger y Benín. Allí, la presión sobre las misiones católicas, a los sacerdotes y a las religiosas está aumentando dramáticamente. La gente tiene cada vez más miedo», ha lamentado Heine-Geldern.

Es necesario llamar a esta dolorosa situación por su nombre. «Corresponde a los gobiernos y a la ONU trabajar por la paz, garantizar la libertad religiosa y evitar los ataques antirreligiosos. Por parte de las estructuras eclesiásticas es importante apoyar a los cristianos perseguidos a través de la oración y la ayuda activa, así como prestarles voz y rostro», ha enfatizado Heine-Geldern.

«Esta es la misión de ACN desde hace más de 70 años, un trabajo que merece todo el apoyo y esfuerzo de cara a la creciente violencia contra los cristianos», ha concluido el presidente ejecutivo de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada.

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