Amalia: "Siento que hay un verdadero cambio en la Iglesia"
(I. López, Roma).- «Bendice, Señor, al Papa Francisco, a su misión en la Iglesia actual y a los pobres, tesoro de la Iglesia«. En plena Plaza de San Pedro, al atardecer del Vaticano, cuatro palomas blancas alzaron el vuelo con un mensaje para el Papa.
El emisario: el Padre Ángel García, presidente y fundador de Mensajeros de la Paz, que de visita en Roma para asistir a la audiencia general de hoy del Papa Francisco quiso lanzar al cielo de Roma un encargo muy concreto en la pata de una de las palomas blancas.
«El Papa Francisco es una respuesta a nuestras inquietudes», declaró el Padre Ángel, que será hoy recibido junto a una anciana bonaerense perteneciente a uno de los hogares que Mensajeros tiene en Argentina.
Amalia, que soltó una de las palomas mensajeras junto al Padre Ángel, contemplaba el vuelo de las aves mientras contaba que ella había volado por primera vez para venir a ver al Papa argentino: «Son muchas horas desde nuestro país», contaba, «pero no tuve miedo al avión porque ya alumbraba el momento de saludar al Santo Padre». «Siento que hay un verdadero cambio en la Iglesia», confesaba visiblemente emocionada, mientras las palomas de la paz llevaban su petición de una Iglesia pobre y para los pobres a los balcones de Santa Marta, al fin del mundo, de donde vino Francisco, o quizá más lejos todavía. Más alto en la esperanza.




