Los confío a la protección de la Madre Teresa: que ella les enseñe a contemplar y a adorar cada día a Jesús Crucificado para reconocerlo y servirlo en los hermanos necesitados"
(Jesús Bastante).- Isa Solá, la religiosa española asesinada este viernes en Haití, fue recordada por el Papa Francisco durante el rezo del Angelus en una plaza de San Pedro abarrotada. Tras la canonización de madre Teresa de Calcuta, el Pontífice agradeció la vida de «muchas religiosas que donan totalmente su vida» en el servicio a los más pobres.
«Recemos de manera particular por la misionera española, Sor Isabel, que hace dos días fue asesinada en la capital de Haití, un País tan probado, y para el que deseo cesen tales actos de violencia y haya una mayor seguridad para todos. Recordemos también a las otras religiosas que recientemente han sufrido violencia en otros países», dijo el Papa.
Francisco subrayó el ejemplo de Madre Teresa, a la que durante la homilía prácticamente declaró patrona de los voluntarios. «Queridos voluntarios y operadores de misericordia», subrayó Bergoglio. «Los confío a la protección de la Madre Teresa: que ella les enseñe a contemplar y a adorar cada día a Jesús Crucificado para reconocerlo y servirlo en los hermanos necesitados».
«Pidamos también esta gracia para todos aquellos que están unidos a nosotros a través de los medios de comunicación, en todas partes del mundo», señaló el Papa, que también quiso agradecer la presencia de representantes de decenas de países y, en su nombre, pedir a Dios «que bendiga a todas las naciones».

Palabras del Santo Padre Francisco antes del rezo del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas,
mientras estamos por concluir esta celebración, deseo saludar y agradecer a todos ustedes que han tomado parte en ella.
Ante todo a las Misioneras y a los Misioneros de la Caridad, que son la familia espiritual de la Madre Teresa. Que su santa Fundadora vele siempre sobre su camino y les obtenga ser fieles a Dios, a la Iglesia y a los pobres.
Con grata deferencia saludo a las altas Autoridades presentes, de manera particular a aquellas de los Países más ligados a la figura de la nueva Santa, como también a las Delegaciones oficiales y a las numerosísimas peregrinaciones venidas de esos países en esta feliz ocasión. Dios bendiga a sus Naciones.
Y con afecto saludo a todos ustedes, queridos voluntarios y operadores de misericordia. Los confío a la protección de las Madre Teresa: que ella les enseñe a contemplar y a adorar cada día a Jesús Crucificado para reconocerlo y servirlo en los hermanos necesitados. Pidamos también esta gracia para todos aquellos que están unidos a nosotros a través de los medios de comunicación, en todas partes del mundo.
En este momento quisiera recordar a aquellos que se gastan en el servicio a los hermanos en contextos difíciles y arriesgados. Pienso especialmente en las muchas Religiosas que donan totalmente su vida. Recemos de manera particular por la misionera española, Sor Isabel, que hace dos días fue asesinada en la capital de Haití, un País tan probado, y para el que deseo cesen tales actos de violencia y haya una mayor seguridad para todos. Recordemos también a las otras religiosas que recientemente han sufrido violencia en otros países.
Lo hacemos dirigiéndonos en oración a la Virgen María, Madre y Reina de todos los santos…






