(PD/EFE).- Los números esconden las carencias del Barça, que obtuvo el honorífico título de campeón de invierno tras ganar al Nàstic de Tarragona (3-0) en uno de los peores partidos de los azulgrana en mucho tiempo. Especialmente penosa fue la actuación del conjunto de Frank Rijkaard en el primer tiempo.
Sin ritmo, sin buen tono físico, sin profundidad en el juego y sin llegada, Javier Saviola, que está enrachado, marcó en el único remate entre los tres palos de los dos equipos. Después, arregló las cosas en los minutos finales, cuando Giuly marcó el segundo e Iniesta, que entró por Deco en la segunda mitad, estableció el definitivo resultado.
RETORNO DE DECO
La revolución de Rijkaard, con una defensa prácticamente inédita en la que sólo mantuvo a Puyol, el retorno de Deco y la alineación de Saviola por Gudjonhsen no se tradujo en un buen fútbol por parte de su equipo, que remató una vez entre palos en el primer tiempo y se encomendó al estado de gracia del argentino.
Por eso, la frase del técnico del Nàstic, Paco Flores, en la víspera: «Rezar lo que se pueda y tener mucha suerte», no fue profética. Y es que Nàstic aguantó el tipo y, aunque no llegó a la meta contraria, durante muchos minutos tuvo más posesión de balón, con lo que nadie hubiera adivinado, sin mirar la clasificación, que en el Camp Nou se medían el primero y el último del campeonato. Un partido intenso pese al resultado final, porque los tarraconenses lucharon todo lo que estuvo en su mano. Pero, como en tantas ocasiones, el pez grande se comió al pequeño.
RONALDINHO SIGUE SIN APARECER
Todos los malos síntomas que se han visto en el Barça en los últimos partidos se volvieron a repetir en este partido.. El estado físico de sus jugadores deja mucho que desear y su estrella, Ronaldinho, apenas aparece.
Por todo ello, el juego del equipo es muy previsible. Su fútbol al tran-tran no sorprende y el Barça se amarra a la calidad de sus futbolistas para salir adelante. Ocurrió lo mismo.
En la primera mitad, sólo un remate a puerta entre los dos equipos. Lo firmó Javier Saviola quien abrió el marcador en el minuto 18. El ‘pibitò ha conseguido siete goles en los últimos cuatro partidos, lleva once en total y demuestra que la elección de Rijkaard ha sido la acertada.
Saviola logró un tanto en una jugada de ‘cazagoles’. Recogió un mal disparo de Oleguer, controló y batió a Bizarri en la única vez que su equipo se acercó a la meta del Nàstic.
Los tarraconenses, con la lección bien aprendida, jugaron con las líneas muy juntas, con mucha presión y eso fue todo lo que podía ofrecer. Sin creación, confió en que Portillo aprovechara alguna jugada, pero es que los de Paco Flores no llegaron ni a la meta contraria durante todo el partido.
No mejoraron las cosas en uno ni en otro bando en el segundo tiempo. Las ideas brillaban por su ausencia: las carencias del Nàstic le impedían crecer, mientras que para el Barça ya le iba bien el 1-0, pensando, seguramente, en el duro calendario que le viene en las próximas semanas.
INIESTA DESPERTÓ EL ATAQUE LOCAL
Entró Iniesta por Deco (m.58) y el albaceteño despertó un tanto al apático ataque local. Una jugada iniciada por él sobre Saviola y en la que intervino Ronaldinho acabó con un buen remate de Giuly, que salió fuera por poco, la segunda aproximación en todo el partido. Esa fue la última acción en la que intervino el ‘Pibito’.
El argentino fue sustituido por Gudjohnsen (m.65), en una discutida decisión que generó los primeros pitos en mucho tiempo del público a Rijkaard en el Camp Nou.
Sin embargo, en la siguiente jugada, se demostró lo acertado de la sustitución. Un remate del islandés fue sacado bajo palos por la defensa del Nàstic y el rechace lo aprovechó Giuly para certificar la victoria local (2-0, m.68).
El Barça se animó algo más y cerró el partido en el minuto 81. Un rechace dentro del área fue recogido por Iniesta para marcar el 3-0, un resultado que esconderá el mal juego de los azulgranas que, en cualquier caso, se ha encaramado al frente de la clasificación y es el campeón de invierno, cuando aún tiene que jugar un partido -el del próximo miércoles ante el Betis- para cerrar la primera vuelta del campeonato.
