El DKV Joventut sufrió mucho para llevarse el triunfo (78-71) ante un Granada que hizo un gran partido pero que en los dos últimos minutos claudicó ante el acierto de Bennett y de Rudy Fernández que selló la victoria con dos espectaculares mates, tras dos robos de balón.
Los badaloneses volvieron a jugar un encuentro irregular, fallando muchísimo en los triples y cediendo el dominio del juego a su rival que llegó a dominar hasta de once puntos (10-21, min. 7) en el primer tiempo gracias al acierto de Beno Udrih. El acierto de Barton permitió a la Penya darle la vuelta al encuentro (38-30, min. 17) pero entonces apareció Jasen para sorprender a todos y con siete puntos consecutivos llevar al Granada al descanso con ventaja (38-41).
La superioridad de Borchardt y Junyent bajo los aros hizo que los granadinos ampliaran las diferencias hasta los ocho puntos (44-53, min. 27) pero una zona 2-3 de los catalanes y la buena mano de Barton apretó el marcador al final del tercer período (54-55). Rudy Fernández apareció en los últimos cuatro minutos después de esta muy apagado durante todo el encuentro y el DKV Joventut lo agradeció ya que con Archibald y Betts eliminados por faltas el juego interior no producía en ataque.
Un triple de Bennett dio aire a la Penya (71-68), a dos minutos del final, ya que los verdinegros supieron jugar mejor hasta el bocinazo final. Aún así Oriol Junyent tuvo la posibilidad de forzar la prórroga a 18 segundos del final con el 72-71 en el luminoso.
El árbitro principal, Pérez Pérez, evitó que la emoción continuara al señalarle una dudosa falta a Junyent en el rebote del tiro libre cuando otro de los colegiados había señalado una lucha que daba la última posesión a Granada. Rudy Fernández con seis puntos, dos robos de balón y dos mates en 18 segundos puso un espectacular rúbrica final al partido.