El defensa Jerome Boateng cometió una dura entrada sobre Lewandowski que desencadenó el incidente.
Según informa el diario Bild, hubo un cruce de palabras y un amago de pelea, pero la intervención de Lahm, Rafinha y Benatia evitó que fuese a mayores.
Pep Guardiola abrazó a Lewandowski, le susurró algo al oído y envió luego a los dos jugadores a las duchas.
