En descarga del gran entrenador portugués del Real Madrid hay que añadir que concluyó la frase diciendo: "Y a mi, el primero"
Las relaciones entre José Mourinho y Florentino Pérez, técnico y presidente del Real Madrid, se empiezan a revelar como algo más que tensas.
Una suerte de divorcio que apunta al adiós a final de temporada y que llegó a su punto de no retorno el pasado sábado, en la previa del derbi.
El plebiscito de Mourinho ante la afición merengue no gustó ni a la directiva, ni a la plantilla. Aquel gesto, sin embargo, ya tuvo un roce de desencuentro previo. Ocurrió en Sevilla.
Al término del partido entre el Betis y el Real Madrid (derrota 0-1 de los merengues), el mandatario bajó al vestuario. Fue ahí donde se encontró una versión amarga y enfadada de su entrenador.
«A tomar por culo», dijo el luso nada más ver a su jefe. «¿Cómo?», le respondió Florentino Pérez.
«Sí, que a tomar por culo. Nos debería mandar a todos a tomar por culo presi, empezando por mi, el primero», siguió gritando el portugués para sorpresa del propio presidente y de José Ángel Sánchez, director general de la entidad.
Segúndesveló este 4 de diciembre de 2012 José Antonio Luque en Punto Pelota, de Intereconomía TV, esa fue la respuesta que Mourinho le dio al mandatario después de que éste diera ánimos al vestuario merengue. Sus palabras cortaron el ritmo de optimismo que Pérez trataba de dar a los jugadores del Real Madrid.
La reacción del presidente, insisten en este programa, fue siempre conciliadora.
«No hombre, no. Somos el Real Madrid y siempre tenemos tiempo y voluntad de remontar. Somos un gran equipo y unos grandes jugadores y podemos hacer mejores partidos. Podremos remontar si nos esforzamos», comentó en tono paternalista Florentino Pérez.
A los pocos minutos de la escena, Mourinho salió a la sala de prensa y, ante los medios, dio una de las conferencias más amargas de los últimos tiempos, cuando dejó entrever falta de compromiso de sus jugadores, cargó contra el árbitro y aplaudió a la afición bética por el apoyo a lo suyos.
Dudas en el palco
Suma y sigue a lo visto por Florentino Pérez en el vestuario. El presidente está descontento con su entrenador más por cuestiones como éstas, que por rendimiento deportivo, donde el margen de confianza es mayor después del gran campeonato del curso pasado.
Sin embargo, palabras como las que pronunció aquella noche, en público y en privado, siembran dudas entre los mandatarios. El desgaste es evidente y la falta de confianza de sus jugadores también.
Algo que no termina de gustar a Florentino y que siguió con gestos como los pitos de la afición frente al Alcoyano o la convocatoria del famoso plebiscito. Son los ingredientes de un panorama gris en la casa blanca.

