Sergio Ramos ha decidido aprovechar el permiso concedido a la plantilla por Zinedine Zidane para relajarse antes de afrontar los días más decisivos de la preparación de la final de Milán. En San Siro, el Real Madrid se jugará la posibilidad de sumar la undécima Copa de Europa de su historia ante un Atlético de Madrid que, a buen seguro, tendrá muchas ganas de tomarse la revancha de todo lo que sucedió hace dos años en Lisboa. Entonces, un agónico gol del capitán madridista acabó por abrir el camino del triunfo para los suyos, a pesar de que los rojiblancos habían mandado en el marcador hasta el añadido.
El defensa está pasando parte de este tiempo en una de sus casas, en Sevilla.

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