El FC Barcelona tiene un serio problema con Mireia Belmonte, la medallista olímpica en natación, que hasta ahora nunca había
renegado de su condición de culé desde la cuna pero que últimamente ha tonteado con el Real Madrid, hasta el punto de aceptar realizar el saque de honor del primer partido de Liga del equipo blanco
en el Bernabéu, convirtiéndose en el tercer barcelonista, junto a Ronaldinho e Iniesta, que es aplaudido en ese escenario.
Lo cierto es que a pesar de que nunca ha ocultado su condición de barcelonista, Belmonte aceptó de buena gana la invitación del Real Madrid, y anoche estuvo en el Camp Nou recibiendo el reconocimiento del FC Barcelona junto a Pau Gasol, Juan Carlos Navarro y Claver,
medallas olímpicas en baloncesto. Belmonte aprovechó para dar su opinión sobre el espectáculo de las 30.000 banderas independentistas que se presenció anoche en el Camp Nou. «Cada uno es libre de expresar sus pensamiento, pero no hay que mezclar la política con el deporte porque no tienen nada que ver», dijo Mireia Belmonte en una nueva demostración de su desmarque del FC Barcelona para acercarse más al Real Madrid.

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