Zlatan Ibrahimovic salió en silencio del Manchester United, quien pese a la lesión del sueco no pareció tener ningún remordimiento en no renovarle el contrato aunque esta temporada había sido el máximo goleador del equipo. Se esperaba que el delantero estuviese dolido con José Mourinho por las maneras de su salida, sin embargo, sorprendentemente Ibrahimovic no artículo palabra, ni para ni para mal.
El exazulgrana se dejó querer por Real Madrid y Atlético en busca de un lugar donde ganar la Champions League la temporada próxima (su asignatura pendiente), todo con tal de no tener que marcharse del fútbol de élite.

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