Iñaki Urdangarin ha aceptado unirse a Valero Rivera para trabajar con él en la selección de balonmano de Qatar, si finalmente el laureado entrenador español acaba aceptando la oferta que tiene sobre la mesa.
Confirma Mariángel Alcazar en ‘La Vanguardia’ este 8 de abril de 2013 que el marido de la infanta Cristina ya le ha comunicado al Rey su decisión de trasladarse a Doha y, en la actualidad, está a la espera de que se concrete qué tipo de cometido va a realizar.
Pendiente de la finalización de la instrucción del caso Nóos, Urdangarin, imputado en la causa, puede viajar al extranjero aunque tendrá que regresar para enfrentarse al juicio si, finalmente, resulta inculpado.
De momento, Urdangarin tiene previsto viajar solo a Qatar para conocer de cerca el tipo de trabajo y concretar la duración del contrato; la infanta Cristina y sus hijos seguirían residiendo en Barcelona, al menos hasta que finalice el curso escolar, a la espera de trasladarse a Doha si la estancia de Urdangarin se prolonga.
La propuesta de ese trabajo que aliviaría la presión sobre Urdangarin y sobre su familia llegó de la mano de Rivera, quien fue su entrenador en el equipo de balonmano del FC Barcelona durante los casi quince años en los que Urdangarin estuvo en el equipo.
Este fin de semana Rivera dirigió su último partido como seleccionador español, ante Macedonia. Ahora debe decidir si acepta la oferta qatarí para formar y entrenar su selección de cara a la celebración de los mundiales de balonmano, que tendrán lugar en Doha el año 2015.
Rivera y Urdangarin mantienen una amistad que se remonta a la adolescencia del marido de la infanta Cristina. Cuando la familia Urdangarin dejó Barcelona para regresar al País Vasco, Valero recibió el encargo de los padres de Urdangarin de velar por sus estudios y su carrera deportiva después de que Iñaki fichara por el Barça de balonmano.
La falta de trabajo de Urdangarin ha sido una de las cuestiones de más difícil solución desde que suspendió su contrato con Telefónica internacional, la compañía para la que trabajó desde el 2007, primero desde España y a partir del 2009 hasta el 2012 en Washington.
En la actualidad, Iñaki Urdangarin carece de ingresos, lo que hace aún más complicada la situación familiar.
Sobre Urdangarin y su exsocio Diego Torres pesa una petición de 8,4 millones de euros de fianza impuesta por el juez José Castro. Esa cantidad, a repartir entre los dos, ha sido recurrida por sus abogados y, posteriormente, ratificada por el juzgado aunque aún no se ha dictado orden de embargo.
Urdangarin presentó como garantía varias propiedades inmobiliarias de las que es propietario al 50 por ciento junto a su esposa, la infanta Cristina.
La casa de Pedralbes, sobre la que aún pesa una hipoteca de La Caixa de alrededor de cuatro millones, es la propiedad más importante a nombre de la pareja y actualmente está a la venta por algo más de siete millones.
La situación del mercado inmobiliario hace muy difícil la venta y, además, en el caso de realizarse la operación el dinero obtenido, previo pago del préstamo hipotecario, no alcanzaría la cantidad de la fianza.
La oferta de Qatar aliviaría en parte la situación económica de la familia y sobre todo daría una salida profesional a Urdangarin acorde con su formación. Considerado uno de los mejores jugadores de la historia, Urdangarin regresa a la cancha tras fracasar en los negocios.

