Wall Street celebra la marcha atrás del referéndum griego

Wall Street celebra la marcha atrás del referéndum griego
El Dow Jones de Industriales, principal indicador del parqué neoyorquino, cerró la jornada con un avance del 1,76 %, con el que sumó 208,43 puntos hasta las 12.044,47 unidades. EFE/Archivo

Wall Street celebró hoy que el Gobierno griego decidiera dar marcha atrás a su propuesta de someter a referéndum el plan de ayuda internacional al país, un festejo que se unió al buen recibimiento que tuvo la inesperada rebaja de los tipos de interés en la zona del euro.

El Dow Jones de Industriales, principal indicador del parqué neoyorquino, cerró la jornada con un avance del 1,76 %, con el que sumó 208,43 puntos hasta las 12.044,47 unidades, con lo que reconquistó la simbólica cota de los 12.000 enteros perdida este lunes.

Igual de sólidos fueron los avances de los otros dos índices de referencia de Wall Street: el selectivo S&P 500 ganó el 1,88 %, al tiempo que el índice compuesto del mercado Nasdag incrementó la subida hasta el 2,2 %.

Los inversores, que habían recibido como un verdadero jarro de agua fría el anuncio del lunes por parte del primer ministro griego, Yorgos Papandréu, de supeditar a una consulta popular la aplicación del recién pactado paquete de ayuda al país, vivieron con alivio la cancelación del referendo.

En un primer momento, Papandréu dijo en un comunicado que retiraría la polémica consulta por el apoyo señalado por la oposición griega, y más tarde el ministro de Finanzas, Evángelos Venizelos, confirmaba que no se celebrará esa consulta.

De cualquier modo, los inversores siguen muy pendientes de la evolución de los acontecimientos en el país europeo, cuyo primer ministro tendrá que afrontar mañana un voto de confianza en el Parlamento mientras crece la presión para que acceda a la formación de un gobierno de unidad nacional.

La cancelación del referéndum centró la mirada de los operadores de Wall Street en la recta final de la sesión, pero en el arranque del día habían sido unas noticias diferentes, también provenientes del Viejo Continente, las que habían determinado el ánimo comprador de la jornada.

Eran las anunciadas por el nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quien se estrenó en el cargo con una inesperada bajada de los tipos de interés del 1,5 % hasta el 1,25 %, ante la amenaza de que la economía de la zona del euro entre en recesión por la crisis de endeudamiento soberano.

El descenso pilló por sorpresa a inversores y analistas, que no esperaban una rebaja después de las subidas de tipos realizadas por la autoridad monetaria tanto en abril como en julio de este año con el fin de contener la inflación.

La alegría por esa rebaja, que trata de estimular la aletargada economía de la zona euro, se vio reforzada por la difusión de datos macroeconómicos mejores de lo esperado en Estados Unidos, entre los que destacó el descenso en 9.000 de la cifra de solicitudes de subsidio por desempleo la semana pasada hasta quedar en 397.000, por debajo de la cota de las 400.000.

Además, esta jornada el Departamento de Trabajo -que mañana difundirá los esperados datos oficiales de empleo en EEUU- anunció que la productividad de los trabajadores de este país aumentó un 3,1 % en el tercer trimestre, aunque los salarios reales bajaron un 2,4 % en el mismo periodo.

Esas dos noticias influyeron más en el rumbo de la jornada que la relativa al sector de los servicios estadounidense, que frenó ligeramente su crecimiento en octubre, con lo que se expandió a su ritmo más lento en tres meses, según el Instituto de Gestión de Suministros (ISM).

La temporada de resultados no trajo muchas alegrías esta jornada, sobre todo de la mano de la empresa de productos y servicios fotográficos Eastman Kodak, que cerró con una caída del 6,67 % después de anunciar que en los primeros nueve meses del año perdió siete veces más que en el mismo periodo de 2010.

Por otro lado, la firma de inversión Jefferies se vio contagiada por la mala fortuna de su competidora MF Global, que protagonizó el lunes la octava mayor quiebra de la historia de EEUU, ya que se desplomó en bolsa durante toda la jornada por los miedos a su exposición a la deuda europea.

La firma emitió un comunicado detallando que no tiene «una exposición neta significativa en la deuda» de los llamados países periféricos de la Unión Europea, con lo que calmó a los inversores y cerró finalmente con un descenso del 2,12 %.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído