La diversificación de fuentes de financiación empresarial es clave

La diversificación de fuentes de financiación empresarial es clave

Emprender y sacar adelante un negocio no es sencillo, siendo importante contar con fuentes de financiación que faciliten el crecimiento y, sobre todo, el tener un colchón que permita concentrarse en trabajar y no en preocuparse por asuntos financieros. Pero la gran pregunta que se hacen una gran cantidad de nuevos negocios y emprendedores es qué fuentes de financiación son las adecuadas. ¿Cómo tomar una decisión acerca de ello?

Diversificación como medida para crecer

Si algo ha demostrado la historia reciente en el sector empresarial es que una de las peores decisiones que se pueden tomar a la hora de levantar una compañía es apostar toda la financiación a una misma fuente. Esta era la tendencia años atrás hasta que se produjo la crisis y los bancos cerraron sus líneas de crédito. En ese momento los negocios se quedaron a oscuras, sin saber cómo reaccionar y actuar.

Los bancos continúan siendo una opción de financiación válida, pero lo que ha quedado claro es que nunca se debe confiar en un único soporte que proporcione fondos a los negocios. Nunca se sabe qué puede ocurrir en un futuro inmediato y siempre es mejor prevenir que encontrarse ante situaciones complejas. Diversificar significa abrir nuevas fronteras y dividir algo, en este caso la financiación, en diversos soportes, de manera que si uno falla siempre quedarán los demás aportando estabilidad.

Ventajas de la diversificación

Pero diversificar tiene más beneficios que simplemente contar con seguridad por lo que pudiera pasar. Uno de ellos implica tomar decisiones más convenientes dependiendo de cada una de las situaciones. En base al momento en el cual se encuentre el negocio es posible que le interesen más o menos unas condiciones de financiación. Al disponer de varios soportes se podrá confiar en aquel que mejor se adapte a las necesidades que existan en ese justo momento.

Así mismo, con este proceso de diversificación ganamos en autoridad y robustez financiera, no dependiendo de un único proveedor. Se reduce la vulnerabilidad que tiene el negocio ante situaciones de impago y retrasos, pudiendo siempre sacar provecho a las mejores condiciones y sin sufrir ninguna presión por parte del soporte financiero que se esté utilizando.

¿Cómo elegir una fuente de financiación?

Con esto sabemos que indudablemente hay más posibilidades para obtener financiación que los medios tradicionales. ¿Pero cuáles son los pasos que se tienen que realizar para llevar a cabo la elección de esta fuente de financiación? Tenemos que saber cuál es el capital exacto que necesitamos, el tipo de interés máximo que estamos dispuestos a pagar, y por último el volumen de tiempo que se requerirá para realizar la devolución del dinero y para llevar a cabo el proyecto en cuestión.

Por otro lado, también es posible recurrir a los propios fondos de la empresa como fuente de financiación, lo que se conoce como una fuente de financiación propia, pero que no resulta habitual cuando los negocios están dando sus primeros pasos.

Las principales fuentes de financiación

Aunque los tiempos cambian y se desarrollan nuevas técnicas de financiación, los bancos continúan siendo la opción más recurrente por parte de todo tipo de negocios. Antes de llevar a cabo la contratación de financiación con una entidad bancaria es recomendable que nos queden claras las condiciones del contrato. Hay que saber al detalle cuánta comisión se pagará, si los tipos de comisión sufrirán cambios con el paso del tiempo, si hay gastos de cancelación y qué volumen de gastos de gestión se cargará junto a la primera mensualidad a pagar.

Los cambios de tendencias, eso sí, han introducido alternativas variadas e interesantes que optan por fuentes de financiación alternativas muy consistentes. Una de ellas son los préstamos y procesos de inversión y financiación que se realizan con la participación de accionistas independientes, no adquiriendo acciones, pero sí garantizándose la recuperación de su inversión con unas comisiones pactadas de antemano.

También se han introducido con fuerza las plataformas online que trabajan en la anticipación de facturas y que ofrecen distintos servicios que pueden marcar la diferencia para muchos negocios. Una de estas empresas es MercadoDeFacturas, desde la cual se puede llegar a obtener el cobro adelantado de pagarés y facturas para disponer del efectivo de inmediato y así poder llevar el negocio hacia la siguiente fase.

Los servicios que proporcionan estas plataformas online se ocupan de dar un apoyo a las empresas de manera que no tengan que esperar a recibir los fondos del trabajo que vayan a realizar. De esta forma, mientras están trabajando ya pueden disponer del dinero que recibirán por el proyecto por el cual hayan sido contratados. Una de las mejores oportunidades que proporciona este tipo de soporte es la de dar a la tesorería del negocio el margen necesario para que pueda respirar y que así todo pueda avanzar de una manera correcta y sin sobresaltos.

También se ofrece confirming, que es el proceso por el cual se contrata a una empresa externa del mercado financiero que será la que se ocupe de la gestión del pago a los proveedores. De esta forma, ellos tendrán la posibilidad de cobrar las facturas tiempo antes de que se produzca la fecha de vencimiento.

En esa misma línea ventajosa está el renting, arrendamiento por el cual las empresas pueden disponer de todo tipo de recursos, tanto muebles como inmuebles, de forma que no tengan que hacer el desembolso completo, sino que se produzca un alquiler del mismo. Estos procesos de renting incluyen también todas las revisiones pertinentes y el mantenimiento, por lo que es una manera de que pequeños y medianos negocios puedan acceder a recursos que de otra manera no podrían tener en su mano. Gracias al renting se puede aportar al negocio un buen número de características, sistemas y elementos que de otra forma solo se podrían obtener mediante su adquisición, lo que derivaría en que la deuda de la compañía aumentase.

Las posibilidades disponibles en las manos de las empresas incluyen también el Factoring, proceso en el cual el negocio se compromete a ceder el derecho del cobro de la factura a la entidad que le proporcione el servicio. Este proceso, similar a lo que ya hemos comentado, tiene la particularidad de poder realizar sin recurso o con recurso. En el segundo de los casos la empresa es la que se ocupa de asumir el riesgo de mora que pueda existir, mientras que trabajando sin recurso el riesgo queda en manos de la plataforma con la que se haya contratado el servicio.

En definitiva, todas las empresas que soliciten estos servicios tienen la posibilidad de que su capital social crezca, que puedan llevar a cabo una reducción en su volumen de deuda o que dispongan de más recursos con los que seguir creciendo.

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