La mayoría de los licores conocidos como crèmes se utilizan solamente para mezclar en coctelería, así como en repostería, sin que suelan ser consumidos solos. Pero existen tres que constituyen sin duda la crème de las crèmes, porque su calidad hace que se pueda uno saltar a la torera esta habitual norma. Son casualmente tres licores de café, el Kahlúa, el Tía María y el Toussaint. Por cierto no los confunda con los licores cream, que llevan crema de leche, como el Bailey´s.
· El Kahlúa es un licor mejicano, elaborado a partir de una mezcla de aguardiente de caña, café local y vainilla, que es actualmente uno de los licores de mayor venta en el mundo, en gran medida debido a los numerosos cócteles Black y White Russian que se consumen hoy en día. Está muy introducido en Estados Unidos, y se fabrica también en otros países (Dinamarca, Reino Unido). En España es relativamente fácil de comprar o consumir en establecimientos públicos. Aunque México es el país de origen, hay cierta leyenda sobre su inicial nacimiento en Turquía, quizás no suficientemente documentada. 
· El Tía María es el gran rival del Kahlúa en el mercado de los crèmes de café. La receta de este licor se mantiene desde el siglo XVII, cuando, en medio de las guerras coloniales del Caribe, la criada María logró huir de un ataque llevándose la fórmula. Los ingredientes esenciales son ron de Jamaica, café de la variedad local (Blue Mountain, considerado el mejor café del mundo) y diversas especias, incluyendo la vainilla. Es más dulce y con mayor graduación que el Kahlúa.
Hace poco ha surgido un nuevo competidor, el Toussaint, fabricado en Alemania, aunque su nombre rinde homenaje a un revolucionario jacobino de raza negra que liberó Haití de los franceses. Es más seco y tiene más cantidad de café que los anteriores, aportando la originalidad de la fórmula un toque de chocolate amargo.
