El Croque Monsieur de Francia, la fondue de Suiza y los hot-dogs de Nueva York son algunos de los platos con pan más exitosos a nivel internacional. Es decir, que en torno al plan, como ve, hay mucho mundo por descubrir. Emprendamos el viaje.
Poder irse de vacaciones a Canadá, Estados Unidos o Suiza no siempre es posible, y este verano muchas personas se han tenido que quedar en sus ciudades. Por esa razón, ‘Pan Cada Día’ nos ha ofrecido la posibilidad de hacer viajar a los paladares sin que salgan de sus cocinas. En ese sentido, a continuación, nos presentan platos típicos de algunos países donde el pan es el ingrediente principal.
El pan de molde nos permite viajar hasta Francia y degustar su famoso Croque Monsieur. Se elabora con queso y jamón cocido, al igual que el sándwich mixto español, pero éste se gratina con queso rallado al horno. La versión mejorada del plato lleva bechamel por dentro y fuera, lo que lo hace más sabroso. Se desconoce el origen del nombre, que significa ‘mordisco a señor’ en español, pero se sabe que apareció por primera vez en 1910 en un café parisino y que Marcel Proust lo citó ya en 1919 en A la sombra de las muchachas en flor. También existe la versión Croque Madame (mordisco a señora), que lleva un huevo a la plancha o un huevo frito encima. Su nombre se debe a que recordaba el tocado de las damas de principios del siglo XX.
Pan y queso es un sabroso maridaje que se puede presentar bajo diversas formas. Los suizos disfrutan de esta asociación de alimentos con su famosa Fondue, un plato que permite comer pan y queso de manera original. La receta no tiene secreto y se puede elaborar con facilidad para poder imaginarse estar en Suiza sin salir de casa. Para su elaboración se utiliza una caquelon, una cazuela de hierro fundido, donde se derrite el queso a fuego lento. Este recipiente se coloca en el centro de la mesa para que los comensales puedan introducir en el queso trozos de pan con la ayuda de unos pinchos. Este plato, que se ha convertido en una tradición para comer entre amigos y compartir un momento de convivencia, se originó por la necesidad de los pastores suizos de mantener los alimentos durante sus largas estancias en las montañas en el invierno. El pan y el queso se quedaban muy duros hasta que empezaron a calentar el queso con vino. Este descubrimiento permitió que el queso fuese comestible y que el pan se ablandase al untarlo. Además, esta receta permitía a los pastores comer un plato caliente y sabroso.
Viajar desde Suiza hasta Turquía es tan simple como cambiar los trozos de pan por un pan plano y elaborar el famoso Döner Kebab. Es un plato relativamente moderno de comida rápida que consiste en finas láminas de carne de cordero, pollo o ternera asada en un asador vertical, generalmente consumido con un pan plano o pita junto con vegetales y otros acompañamientos. Turquía, el país europeo con más consumo per cápita de pan, tiene a su plato estrella presente en toda Europa con diferentes formas y tamaños, pero que también se puede elaborar en casa cocinando la carne a la plancha en lugar de usar el palo giratorio.
Y si cruzamos el charco, la experiencia de comprar un hot-dog en un puesto callejero de Nueva York es única y solo se puede vivir estando en las calles de la Gran Manzana, pero a falta de estar en la Quinta Avenida se puede degustar un perrito caliente igual de bueno en casa con un pan sabroso. Al contrario de lo que se piensa, el hot-dog no es una invención americana, sino que comenzó a hacerse en Alemania con las famosas salchichas de Frankfurt. Fue con la inmigración de alemanes a Estados Unidos cuando el perrito caliente empezó sus andanzas en Nueva York, en concreto gracias a Charles Feltman. En 1867, el alemán decidió comenzar a vender perritos calientes por las playas de Coney Island y fue un éxito. Así se popularizó la salchicha con pan alargado.
Gracias a la cocina y el pan también se puede cruzar el Océano Pacífico para viajar a Australia. Debido a la influencia de la gastronomía británica, el pastel de carne es el plato más típico del país de los canguros. Este plato nacional, se cocina con carne picada de ternera o de buey, pan rallado y especias. Esta receta también se puede degustar en Sídney con carne de canguro o de emu, pero estos productos son más difíciles de encontrar en España.
En definitiva, como hemos podido ver, el pan nos permite viajar por todo el mundo y disfrutar de una oferta gastronómica increíble, incluso sin salir de nuestras fronteras.
La campaña Pan Cada Día es una iniciativa que nace con el objetivo de promover el consumo de un alimento que ha acompañado al hombre a lo largo de su historia: el pan. Sus propiedades nutricionales lo convierten en un alimento básico en una dieta sana y equilibrada. La cadena de trigo, harina y pan une sus esfuerzos a través de esta campaña con la que se quiere frenar e invertir la tendencia descendente en su consumo.
