Cita este mediodía con el doctor Y, mi dietista. Me subo a la báscula. Emoción. Marca 97 kilos con 200 gramos. Ergo he perdido 600 gramos en un mes.
-Está muy bien-apunta el doctor Y. Pero yo estoy cariacontecido.
-¿Usted cree, doctor?-musito.
-Seguro. Esto es como el alpinismo. Los últimos metros son los que más cuestan. Igual pasa con los últimos kilos.
Tiene razón. Igual que un récord mundial de natación viene de milésimas o durante el final de una guerra se combate casa por casa, si se me permite este símil bélico.
600 gramos hoy tienen más valor que hace un semestre.
Y el objetivo ahora es pesar 95 el 10 de diciembre. Dispongo de 5 semanas para perder algo más de dos kilos. ¿Lo conseguiré? Me remito a mi inserción del próximo 10 de dioiembre.