Tras 75 días en dique seco a raíz de una fractura de peroné, hoy he podido volver a la piscina y ejercitarme en añorados movimientos. Los médicos me han aconsejado que complete mi rehabilitación en el agua y en esas estamos.
Se hace duro al comienzo, la falta de ejercicio se nota un montón pero tras la primera sesión las cosas se ven de otra manera: regresa un atibo de la agilidad perdida y llegan presagios de prontas y espectaculares mejoras,