RIP

Muere a los 81 años el señor Galindo, figura pequeña y entrañable del programa ‘Crónicas marcianas’

Martí Galindo i Girol fue actor de teatro y de televisión antes de hacerse famoso con el programa de Javier Sardà

Muere a los 81 años el señor Galindo, figura pequeña y entrañable del programa 'Crónicas marcianas'
Martí Galindo i Girol, conocido como el Señor Galindo. EP

Descanse en paz (El diminuto ‘Señor Galindo’ reaparece 11 años después del final de ‘Crónicas marcianas’).

Martí Galindo i Girol, conocido como el Señor Galindo en el programa Crónicas Marcianas, ha muerto este domingo a la edad de 81 años (Así está hoy Chiqui Martí, la stripper de ‘Crónicas Marcianas’ que estuvo ‘paralizada’).

Así lo ha anunciado a través de Twitter Josep M. Mainat, uno de los miembros de la productora Gestmusic de la que salió el exitoso programa de televisión que presentaba Xavier Sardà (Así se ha quedado el mítico Mariano Mariano de ‘Crónicas Marcianas’).

Nacido en Barcelona en 1937, Martí Galindo i Girol fue actor de teatro y de televisión antes de hacerse famoso con el programa de Javier Sardà. Sin ir más lejos, en 1963 estrenó «El hombre, la bestia y la virtud», de Luigi Pirandello, en el teatro Calderón de Barcelona con la compañía de Alejandro Ulloa, y, en 1985, en la sala Villarroel «La desaparición de Wendy», de Josep Maria Benet i Jornet. En 1991, hizo lo propio con el musical «Snoopy», dirigido por Ricard Reguant (Aparece muerta Natacha Jaidd, finalista de ‘GH 6’ y reportera de ‘Crónicas Marcianas’).

Copresentador de Crónicas Marcianas durante varios años, compartió plató con Boris Izaguirre, Mariano Mariano o Manel Fuentes, el elenco original de este programa nocturno de Telecinco.

Tras ser despedido del programa, Martí Galindo se retiró del mundo del espectáculo sin demasiado ruido. Desde entonces hizo vida en Barcelona, como buen jubilado dorado, dedicándose a la vida contemplativa y a diluirse en las cosas que más le apasionan: el teatro, la música y la ópera.

Contaban los que lo conocían que se dedicaba a vivir como le venía en gana y que, a sus 81 años, gozaba de la salud que los naturales achaques le permitían en la residencia del barcelonés barrio de Gracia. Desde que cerró etapa en Telecinco, fueron escasísimas las ocasiones en que relajó el celo para comparecer mediáticamente.

Aparte de en La Noria y en Qué tiempo tan feliz, durante una entrevista en 2015 en el programa de Carles Francino La ventana, Galindo se reencontró con Sardà. Maestro y alumno.

«Me encuentro bien. A la hora de andar, ya me cuesta más», respondía con humor a Sardá cuando este preguntaba por cómo se encontraba de salud y ánimo.

Galindo, de vuelta de casi todo, habló de las pasiones que aún le movían y conmovían. Confesó que, entre la música y la ópera, una de sus aficiones son las series:

«Procuro seguir las que hacen en España o en TV3. Si me gustan, las sigo… si no, las dejo». 

Llegó un tiempo en el que nadie pudo desvincular Crónicas Marcianas de ese genio entrañable. De ‘Galindo, el que trabaja con Sardà’ a ‘Sardà, el que hace el programa con Galindo’, fue la evolución natural.

Quién le iba a decir a él, que tuvo una infancia tan complicada al nacer prematuro y con un peso muy inferior al necesario para sobrevivir, que iba a ser tan grande.

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