Una mujer mata y descuartiza a su compañera de trabajo debido a un «odio obsesivo»

Una mujer mata y descuartiza a su compañera de trabajo debido a un «odio obsesivo»
Una mujer mata y descuartiza a su compañera de trabajo debido a un «odio obsesivo» ABC

Un caso muy siniestro. Las relaciones en la oficina pueden llegar a ser peliagudas, aunque normalmente no se complican tanto como en un departamento de Toulouse perteneciente a la Administración francesa. En 2016 la situación entre Sophie Masala, de 55 años, y su compañera Maryline Planche, de 52, llegó a un punto sin retorno después de que la primera desarrollase un «odio obsesivo» por la segunda tras no estar de acuerdo en un papeleo rutinario, según la Fiscalía que lleva el caso. La historia acabó con el asesinato y desmembramiento de Planche, cuyos restos acabaron en el Canal de Midi, según recoge el autor original de este artículo ABC y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

La historia se remonta a mayo de hace tres años. Masala, quien admitió que le exasperaba que Planche se llevase trabajo a casa y tuvieran que resolverlo entre las dos, fue a quejarse de su comportamiento al hogar de la víctima, que estaba convaleciente por una operación ocular. La discusión subió de tono y Masala acabó golpeando con una botella de vidrio en la cabeza a Planche, que murió por la agresión. Sin embargo, la acusada a la que se está juzgando estos días, esperó una semana para decapitarla y enterrar la cabeza en el jardín, según cuenta el medio británico Metro. Después, desmembró el cadáver y lo metió en bolsas que transportó en un carrito de supermercado hasta el Canal du Midi. Días más tarde, un transeúnte se encontró el macabro paquete.

La acusada en una foto en redes sociales – Twitter

La acusada, casada y madre de dos hijos, asegura que actuó en defensa propia, aunque la Fiscalía opina que fue un asesinato meticulosamente preparado. Se da además el caso que ambas trabajaban para un departamento que administra fondos para la integración de discapacitados, lo que ha añadido dramatismo al suceso.

A pesar de que la defensa alegase que la acusada entró el pánico y por eso arremetió con la botella -que estaba llena-, ha sido condenada a 27 años de prisión. No es la primera vez que Masala tiene un encontronazo con la justicia: fue castigada por un delito de robo y trabajó como prostituta en 2012.

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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