Puente del Peñalén

Me gustan los picones, agujas y cuchillos
que, cordales formando, izan entre Peñalén.
Por la margen siniestra y a la diestra también.
Guardianes sobre el Tajo de sus altos pasillos.
Los relumbres del día en el sol por la alta sien…
Fulgurando y fingiendo albas y albores: castillos
pétreos sobre el verde abismo, con los cuchillos
en afilada punta, siendo el Tajo el rehén.
De parte a parte, el puente sobre el río
roqueño y medieval, de puro aspecto.
¡Ven conmigo, subamos, luego entremos
más adentro en la espesura
vayamos hasta el monte y el collado
que mana el agua pura.
Sea el Tajo gustado
y gocemos de toda su hermosura!
Los ríos sonorosos
en ti, Tajo, rezuman y confluyen
y por entre estos montes amorosos
corzos y ciervos fluyen
con batir de pezuñas misteriosos.
de la orilla más diestra hasta la corriente en brío.
Sigamos más adentro el forestal trayecto.
Como un cartel del parque… estos versos de Mañueco.
