Seguidillas de Madrid (Parte II)

SEGUIDILLAS DE MADRID (Parte II) Con nadie estás en guerra. A quién que llegue le acoges y le muestras falda con pliegue. Nadie que hasta ti venga, Madrid, Madrid, recala en casa ajena. Sabes asir. …con su madroño de frente y negra osa de perfil… Si es que desasosiegas, Paseo de Arte, será que muchas bellezas puedes colgarte. Prado,

Seguidillas de Madrid (Parte I)

SEGUIDILLAS DE MADRID Nadie que hasta ti llega Madrid, Madrid, recala en casa ajena. Sabes asir. Mas bien guarda tus señas dentro de sí aquel que se te aleja. Te haces sentir. Algo que alma sujeta ha de existir para -quien se va- pena tenga al partir. Quizá que pueda ser: no desheredas de su otra cuna a quien llegue de afuera. Nadie que
Elegía en liras a Miguel Hernández, cuyos ojos al morir no pudieron cerrarse ( Parte III)

Elegía en liras a Miguel Hernández, cuyos ojos al morir no pudieron cerrarse ( Parte III)

Elegía en liras a Miguel Hernández, cuyos ojos al morir no pudieron cerrarse (Parte III) Tu clara vista abierta de humanal vida sigue enamorada; aún mira despierta, en rehúso a la nada, siente más el latido que la helada. Los ojos, por tus ojos, del mundo ya no son simples fanales mirando los rastrojos de quebrados cristales. A belleza,
Soneto al Día de Todos los Santos y Difuntos

Soneto al Día de Todos los Santos y Difuntos

AL DÍA DE TODOS LOS SANTOS Y DIFUNTOS Quieta ciudad donde los muertos viven su vida en el recuerdo de las gentes, a otra vida mayor sirve de puentes que otro instante mejor de paz describen. Hurtan del tiempo voces excelentes que en nuestra memoria aún se perciben, en nuestra mención siempre sobreviven y en nuestra evocación están presentes.
Elegía a Miguel Hernández (Parte II)

Elegía a Miguel Hernández (Parte II)

ELEGÍA A MIGUEL HERNÁNDEZ, cuyos ojos al morir no pudieron cerrarse. Parte II El hombre acecha el vuelo hoy de tus versos, símbolos y rimas, en donde halla consuelo por el amor en cimas. Y en cimas duelo, que, al cantar, sublimas. Quién te ha visto postrado por afección y por derrota, huyendo hasta ser apresado, y quién te ve hoy uniendo

Canción de Podemos y Pensemos. Oda a Pablo Chávez, júnior

Canción de Podemos y Pensemos. Oda a Pablo Chávez, júnior Podemos asaltar el Estado. Sabemos, ya lo hemos rodeado. Seremos sus nuevos potentados. Queremos poltronas a su lado. Sabremos estar allí sentados. Tenemos ansia de lar soñado. Hacemos el marxismo anticuado. Haremos capitalismo de Estado. Iremos con demagogia hablando. Pablemos
ELEGÍA A MIGUEL HERNÁNDEZ (Parte I)

ELEGÍA A MIGUEL HERNÁNDEZ (Parte I)

  ELEGÍA A MIGUEL HERNÁNDEZ, cuyos ojos al morir no pudieron cerrarse. Yo quiero ser cantando el aprendiz de tu pericia en lunas y en rayos que, incesando, truecan las horas brunas en luz y llama que en el verso aúnas. Tu doble ojo en ausencia la canción y el romance habrán helado, mas la muerte en presencia quiere ver, por tu vado,
AL HENARES SEGUNTINO (Del románico a la gubia de tus tallas)

AL HENARES SEGUNTINO (Del románico a la gubia de tus tallas)

AL HENARES SEGUNTINO (Del románico a la gubia de tus tallas) Yo digo que te admiro y que me asombra -Faenarius bautizado por romanos- que asgas Segontia, la que a propias manos del gótico al barroco nos alfombra. Brotas echando luz entre florestas que nacen en mitad de la foscura y pronto rebosan en la madura silueta de sus torres inmodestas.

Soneto al mes de Octubre

OCTUBRE (Hasta el Diluvio habrá este mes caído) De hoja caduca octubre campo cubre, frondas que fueron nido y hoy ocaso del verdor vuelto en ocre hacia el fracaso, siendo bello oro aún si rama encubre. Es su frío primero harto insalubre no tanto por frío cuanto primero, que al mundo llega raudo y traicionero, según noche y día avanza
Valladolid. Soneto a la plaza Mayor de Valladolid

Valladolid. Soneto a la plaza Mayor de Valladolid

  Valladolid A LA PLAZA MAYOR DE VALLADOLID En la urbe y más al cabo de su plaza permanecer gran tiempo es peligroso, pues -aun siendo el recinto delicioso y en donde el conde Ansúrez nos abraza-, la piedra de belleza se disfraza tanto, y de tan esbelto y armonioso modo, que Elegancia halló allí el reposo, cuanto la columnata se
Seguidillas de "En Ávila, mis ojos" (A Claudio Sánchez Albornoz, historiador y maestro de castellanía)

Seguidillas de «En Ávila, mis ojos» (A Claudio Sánchez Albornoz, historiador y maestro de castellanía)

  SEGUIDILLAS DE “EN ÁVILA, MIS OJOS"                                                                                         Hay una canción medieval, misteriosa y breve, de sólo 5 versos, que dice: En Ávila, mis ojos, dentro en Ávila. En Ávila del Río mataron a mi amigo, dentro
Borrasca sobre el Pico del Águila, montaña a las afueras de Guadalajara

Borrasca sobre el Pico del Águila, montaña a las afueras de Guadalajara

Pico del Águila, visible desde el centro de Guadalajara   BORRASCA SOBRE EL PICO DEL ÁGUILA, AFUERAS DE GUADALAJARA Tanto picó -y tan fuerte- el afilado Pico de Águila en tarde de borrasca que izó sobre del cielo la hojarasca de su aguijón y su pincho empuntado. El cielo denso en nubes y aguzado por reja hiriente que nimbo adamasca

Castillo de Gormaz (Soria)

CASTILLO DE GORMAZ Esta fortaleza enorme y montaraz frenó un siglo -sola- la Reconquista, pues tanta tierra otrora antagonista rinde que un siglo entero fue eficaz. Después contuvo al moro africanista de modo ya rotundo y contumaz, para ser hoy arquitectura en paz. Morada de aves y del viento arista. Álzase aun más que el águila más
Himno a Castilla. Madre nutricia, Castilla, recobrarás tu pujanza

Himno a Castilla. Madre nutricia, Castilla, recobrarás tu pujanza

HIMNO A CASTILLA. MADRE NUTRICIA,  CASTILLA, RECOBRARÁS TU PUJANZA ¡Sal a la calle, Castilla, a proclamar la esperanza! ¡Madre nutricia frondosa, recobrarás tu pujanza! En cinco partes partida quieren talarte las alas, pero el fuego de tu yesca se inflamará en nuevas llamas. Han aventado tu cuerpo como tierra troceada, han aventado
El toro de la lluvia (Victoriola con cuartetos serventesios)

El toro de la lluvia (Victoriola con cuartetos serventesios)

EL TORO DE LA LLUVIA (Victoriola con cuartetos serventesios) El toro de la lluvia nubes trota, soberbio en los arpones que escalan la remota borrasca en que agua inducen sus pitones. Hinca sus dos hachones hasta causar la mengua de la gota al cielo, que astas de iones cornean cota a cota por escalar venero en donde brota. Desencadena toro
Espada de Amor (Álvar Fáñez y la Noche de San Juan de 1085)

Espada de Amor (Álvar Fáñez y la Noche de San Juan de 1085)

ESPADA DE AMOR (Álvar Fáñez y la Noche de San Juan de 1085) La dama es Guadalajara y Álvar Fáñez la rodea. Bajo murallas pasea, cubierta lleva la cara. La noche es noche cerrada, la bella dama él desea por si ha de librar pelea porta al rostro la celada. Es una noche estrellada que en el cielo parpadea y media luna que ondea sobre el
¡Hala, Madrid! La décima copa plateada vuelve a su patria

¡Hala, Madrid! La décima copa plateada vuelve a su patria

(Sres. lectores: Disculpen el retraso con que subo este soneto al blog de Periodista Digital, pero es que hoy es el primer día en que escribo para ustedes. No se pierdan el largo estrambote del soneto, que resume la Historia del Real Madrid en verso. Por eso es un estrambote MUY largo) ¡HALA, MADRID! LA DÉCIMA COPA PLATEADA VUELVE A SU

Soneto a Tórtola de Henares (Guadalajara)

TÓRTOLA RECLINADA Y ENTRE NIEVE (Tórtola de Henares) Tórtola de mi infancia y de mi escuela, en los años antiguos tan de frío, Tórtola de mis baños en el río y las cuestas brincadas sin cautela. Tórtola de mis juegos de plazuela, de pelota, carrera o desafío, desde la iglesia en forma de navío a la alta ermita y baja callejuela.

Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

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