SEGUIDILLAS DE “EN ÁVILA, MIS OJOS»
Hay una canción medieval, misteriosa y breve, de sólo 5 versos, que dice:
En Ávila, mis ojos,
dentro en Ávila.
En Ávila del Río
mataron a mi amigo,
dentro en Ávila.
El siguiente de mis poemas, glosa esa canción medieval y da «una explicación a lo que pudo suceder», a la historia que pudo haber detrás.
SEGUIDILLAS DE “EN ÁVILA, MIS OJOS”
A Claudio Sánchez-Albornoz, historiador y maestro de castellanía
I
En Ávila, mis ojos,
lloran por él.
Saladas por mi rostro
gotas de hiel.
Llévame, río Adaja,
lejos de aquí,
porque ya, dentro en Ávila
creo morir.
En Ávila del Río,
sonoro llanto,
siento más el vacío.
Pena mi canto.
Mataron a mi amigo,
garrido y alto,
a traición me fue herido.
Penas levanto.
Llévame, río Adaja,
lejos de aquí,
porque ya, dentro en Ávila,
siento el morir.
No errase espada
en Ávila del Río
si a hierro me matara
como a mi amigo.
II
En Ávila, mis ojos,
sendas de lágrimas
y párpados de asombro
te miran, Adaja.
Sollozos de mis ojos,
adentro, en Ávila,
envidian tu contorno
desde muralla.
En Ávila del Río,
cauce de Adaja,
me fugara contigo,
entre tus aguas.
Mataron a mi amigo
adentro, en Ávila;
embárcame contigo,
baña mis lágrimas.
Adaja, por postigo
salve muralla.
Navegaré contigo
fuera de Ávila.
No errase espada
en Ávila del Río
si a hierro me matara
como a mi amigo.
III
En Ávila, mis ojos,
mi bien, mi abrigo,
viendo tu vivo rostro
tú eras, amigo.
¿Qué haré ya, dentro en Ávila,
sin ti, amor mío,
dentro de esta muralla
que cerca el río?
Surta en tu zumo, Adaja,
parta contigo,
que mis ojos en Ávila
han fenecido.
Ya ves, piadoso río,
correr mis lágrimas,
mataron a mi amigo,
dentro de Ávila.
No me abandones, río,
adentro de Ávila,
vamos donde mi amigo
sobre tus aguas.
¡Que de espada hiere el hierro
en Ávila del Río
que el filo tanto siento
como mi amigo!
IV
En Ávila, mis ojos,
mataron a mi amigo
¿qué río habrá, piadoso,
que me lleve consigo?
Se publico por primera vez en julio 2014, en «Castilla, este canto es tu canto Parte II»

