En el 120 aniversario del nacimiento y en el 60 del fallecimiento del valorado director japonés Yasujiro Ozu (murió el mismo día que nació, pero 60 años más tarde), han restaurado una de sus más brillantes películas, `Historia de un vecindario´, realizada en 1947, en un ambiente duro y sin esperanza de posguerra en Japón, dos años después de que terminase la Segunda Guerra Mundial.

La historia conmueve desde el principio, donde un hombre se hace cargo de un niño perdido y se lo lleva, aunque se encuentra que en todo su vecindario nadie está dispuesto a quedarse con el pequeño, tan solo lo hace una viuda cascarrabias que busca a su padre para entregárselo, hasta que se entera de que lo ha abandonado.

Fue el regreso de Ozu, después de la lógica pausa de la SGM tras la derrota nipona, y muestra de una manera singular y sencilla cómo era la vida y las costumbres de los japoneses en esos momentos tan espartanos.
Interesante, evocadora y hasta eterna, es un film que es necesario conocer, aunque tampoco lo veo en el siglo XXI como una gran obra maestra, la verdad.
3½ ★★★½