La publicación hace unos días del informe “Durex” sobre bienestar sexual, deja numerosas conclusiones que nos deben llevar a la reflexión. ¿La primera? Pues que tal estudio, que se realiza a nivel mundial (habiéndose completado con 26.032 encuestas, de las cuales 1.008 se han realizado a españoles) indica que los españoles practicamos el sexo 118 veces al año, algo por encima de la media mundial, que se sitúa en 103. Así que, viendo eso, uno se dice que arriba el orgullo patrio y que viva el toro de “Osborne”, arquetipo de la virilidad testiculinosa ibérica.
Sin embargo, la segunda conclusión es más desalentadora: mientras la media mundial del tiempo dedicado al coito es de 18,3 minutos… los españoles nos quedamos en un mísero y ramplón promedio de 15,6 minutos. Otra vez la decepción y el retomar la retahíla de que si no pasamos de cuartos y que somos bajitos, calvos y regordetes.
Menos mal que aún queda una última conclusión llena de esperanza: El 30% de los encuestados patrios (que tampoco es una barbaridad, para que nos vamos a engañar), ha declarado que busca relaciones más románticas, “con más cariño y ternura”. Como dirían las gentes de mi pueblo, en la feria, al iluminar el cielo los fuegos artificiales: ¡Ohhhh!
Miguel Ángel Malavia Martínez
