
Corro, vuelo, llego
Miro
A izquierda y derecha
¿Dónde es?
… aquí
Donde huele a…
¿Socorros con arroz?
¿Consuelo en la vid?
No, ya lo sé
A la conversión damasca
Sí, es aquí
3º derecha, calle Cicatriz
Llamo. Silencio
Llamo. Silencio
No llamo. Me cuelo.
Oscuridad. ¿Total? No
Una vela
Se mueve… la sigo
Corro, vuelo, llego
¡Ring, ring… ring!
¡Por qué no abres?
Si te escucho…
Estás ahí.
Llorando
Si te escucho…
¡Ábreme, por Dios!
¿Nunca me perdonarás?
Cual Magdala, aquí estoy
Arrepentido
Acudo a tu llamada
¿Que no me has llamado?
¿Por qué me dice eso tu alma?
¿Por qué no lo desliza tu boca?
¿Me niegas hasta tu voz?
¿Ni siquiera me abrirás?
¿Nunca me perdonarás?
Silencio
Estruendo
Rota la barrera
… y te veo
Y me muero
¿Por qué?
¿Por qué así?
¿Por qué no me llamaste antes?
¿Por qué tu soberbia?
¿Por qué mi pecado?
¿Por qué lo hice?
¿Te era imposible perdonar?
Silencio por toda respuesta
Dejo tras de mí tu cuerpo
Pálido
Con ríos de sangre en tus muñecas
Corro, vuelo, adiós
Adiós para siempre
No volveré
Adiós,
3º derecha, calle Cicatriz
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

