
Ayer, tras el subidón de la victoria ante Portugal en Octavos, ya veía a nuestra España coronando el anhelado sueño de varias generaciones y convirtiéndose en campeona del mundo. En Cuartos, con Paraguay, se puede, se debe.
Eso era ayer. Hoy, leyendo varios digitales, me he encontrado con la que será china de nuestro zapato. Se llama Larissa Riquelme. Es modelo, es futbolera apasionada y es paraguaya. Es, ante todo, musa. Y las musas nunca se equivocan. Ayer festejó con galones el pase de su equipo ante Japón. Ha dicho que si sus chicos ganan a los nuestros, se desnudará. Me parece imposible que ante tal motivación, que mueve por entero una nación, podamos oponer resistencia. No hay nada que hacer.
Me rindo. Paraguay nos sumergirá en nuestro ancestral malditismo y nos dejará en la cuneta de los cuartos. Se llama Larissa Riquelme y es una musa.
PD. ¡Ojo al teléfono móvil! Me he convertido: ¡Vivan las nuevas tecnologías!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA





