
Increíble pero cierto. El “escándalo” saltó cuando, en una reciente entrevista en Marie Claire, Lourdes Hernández, la cantante de Russian Red, reconoció que era “de derechas”. Como no podía ser de otro modo en esta España nuestra, le cayeron palos por todos los lados. Pero lo más triste ha llegado hoy, con todo un reportaje en El País. En una entrevista con este diario, tiene que responder a preguntas como estas: ¿Dirías que tus ideas políticas juegan un papel grande o pequeño en tus letras? –La lupa, vayan a buscar la lupa! Y, si es “culpable”, a quemar sus discos…– ¿Qué te atrae más de las ideas conservadoras: sus planteamientos económicos o los valores familiares? –¿Qué explica tamaña sinrazón?– Si volvieran a pasarte la encuesta de ‘Marie Claire’, ¿responderías otra vez de la misma forma? –Aún estás a tiempo, ¡rectifica!–. Cualquier otro comentario que quieras añadir es más que bienvenido –¡Corre! ¡Retráctate!–.
Sin embargo, lo más lamentable es lo que sigue. Una serie de entrevistas a artistas y cantantes analizando el “fenómeno” de que una persona, en el siglo XXI, se declare de derechas. Y es ahí donde se culmina el “invento”. Nacho Vegas, dando muestras de la más absoluta tolerancia, se explica de este modo: “En mi opinión, hoy en día, cuando las políticas neoliberales han dejado en la calle a familiares y amigos míos y han recortado derechos fundamentales a la mayoría de la gente, que además está saliendo en masa a la calle, no puedo evitar pensar que cualquiera que se declare de derechas ha de ser un cretino o un cabrón. O un potentado. Como en principio no tengo a Lourdes por ninguna de estas tres cosas, quiero pensar que no sabía muy bien de lo que hablaba. Creo que su frase fue algo así como ‘si tengo que decantarme, de derechas’. Creo que lo más estúpido fue que se defendiera diciendo ‘lo que pasa es que en este país falta libertad de expresión’. Sí, va a ser eso lo que falta…”. Y concluye así: “Sí conozco a gente de derechas que asiste a conciertos, y hace poco una antigua componente de un grupo de pop me dijo que había votado a Cascos. Yo me lo tomé a broma, pero no era así. El populismo de derechas se ve que ha calado en gente de todo tipo. Pero no conozco a gente que sea de derechas y no se atreva a confesarlo. Ahora la derecha está orgullosa de serlo, así están las cosas”. Sí, dramático. Así están las cosas…

Voy a contar hasta diez antes de decir lo que pienso de Nacho Vegas… Por eso, lo mejor es no decir nada. Simplemente, le recuerdo a un tal Pedro Castro, aquel alcalde de Getafe que, siendo el representante de los municipios de toda España, calificó de “tontos de los cojones” a los votantes de derechas. ¿Dónde está Pedro Castro? Tras los miles de votos de tontos de los cojones… en su casa. No sé si mucha gente será seguidora de Nacho Vegas. Lo que sí estoy seguro es que ya ha llamado a más de uno de ellos “cretino” o “cabrón”.
De verdad, ¿qué ocurre en esta España nuestra? Hace tres semanas hubo unas elecciones autonómicas y municipales en las que la mayoría de la población votó a un partido de derechas. Y resulta que es algo así como impensable –¡herejía! – decirse en público de derechas…
Estoy hasta las narices de tanto totalitario que se cree el más demócrata del mundo. Estoy hasta las narices de tanto hipócrita que jamás se mira en el espejo.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
