La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

No a la Liga de Fútbol Prostitucional

No sé si más por idealismo o por nostalgia (incluso de lo que no he vivido plenamente, en mis treinta), pero tengo cada vez más clara una cosa: adoro el fútbol como deporte… y lo maldigo como negocio. Seré un troglodita, pero firmaría con los ojos cerrados volver a los primeros años XX en que el llamado balompié se popularizó en España. Creo en los valores del amateurismo: pasión pura y verdad desnuda. Hasta que los jugadores lucían melenas y bigotones, y solían ser fieles a una misma camiseta, la cosa no iba mal. Pero cuando entraron en barrena las televisiones y los puñeteros derechos de retransmisión, todo se pudrió.

Detesto un espectáculo (en la peor versión de la palabra) en el que se da la espalda por completo al espectador (valga la paradoja). Partidos a las once de la noche, domingos y lunes; diferencias disparatadas entre los dos grandes clubes y el resto (y escribo como simpatizante madridista) que no hacen sino trocear la emoción de la competición; la puñalada a las radios (descansen en paz los carruseles de los domingos a las cinco de la tarde en que, con casi todos los partidos jugándose a la vez, el grito desaforado de un “goool” podía haberse producido en cualquier campo); sorteos teledirigidos… Prisa y Mediapro, con la venia de los clubes, han matado al fútbol como deporte. Lo que acaba de empezar no es sino la Liga de Fútbol Prostitucional.

La pasión pura y la verdad desnuda ya solo quedan para los sufridos aficionados, que sueñan con lo que no es. De hecho, ya son conceptos anacrónicos, ridículos. Ahora solo importan estos “principios”: negocio, mercado. Si me lo permiten, bajo mi peculiar lente trasnochada, lo veo así: profanación, prostitución, mentira. ¿Cómo vamos a pedir, en estos tiempos, que los jugadores se enamoren de unos colores? ¿Cómo se nos va a ocurrir reclamar un periodismo deportivo serio, riguroso y analítico en vez de una tertulia circense, espectacular (insisto en que en la peor versión de la palabra), grosera y mentirosa?

Ahora que nadie nos escucha… ¡A la mierda con la Liga de Fútbol Prostitucional! ¡Soñaré que es balompié y Cristiano Ronaldo lleva greñas y mostacho!

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

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