Patrice Faye: "Vivimos en una era donde criaturas como ésta son cada vez más raras"
Seis metros de longitud, una tonelada de peso y un hambre voraz… Gustavo tiene aterrorizados a los habitantes de los alrededores del lago Tanganyika, en Burundi, desde hace veinte años.
Según recoge Bbc.co.uk, el animal podría haber matado ya a unas 200 personas. Algunos de estos ‘crímenes’ han podido grabarse e incluso se ha filmado al cocodrilo atacando a un pescador.
Su principal enemigo, Patrice Faye, un naturalista autodidacta francés impresionado por el reptil que ha dedicado los últimos once años de su vida a darle caza, ha decidido perdonarle la vida. Si consigue capturarlo – dando por hecho que sigue con vida-, ha dicho que no lo matará sino que le colocará un dispositivo rastreador que lo mantenga siempre localizable.
Patrice Faye ha explicado en un programa de la BBC:
«Vivimos en una era donde criaturas como ésta son cada vez más raras»
«Es un animal prehistórico, muy, muy gordo»
Su gran peso le impide cazar presas con facilidad por lo que opta por las más vulnerables en el agua: los humanos…
«Al ser tan enorme, es más lento, y entonces no tiene más opción que cazar presas fáciles y en el agua no hay presa más fácil que el ser humano»
«No creo que sea una cuestión de gusto, sino una cuestión de lo puede cazar»
