China está utilizando el espionaje y ciberataques para hacerse con los avances de terceros países

Así robaron los hackers chinos a EEUU una fórmula de la vacuna contra el coronavirus

Dos ingenieros de Chengdu entraron a decenas de laboratorios y farmacéuticas en busca de información sobre el combate del COVID-19

Así robaron los hackers chinos a EEUU una fórmula de la vacuna contra el coronavirus
Hacker PD

Li Xiaoyu y Dong Jazhi son los hackers más exitosos de China.

Su talento hizo que el régimen le ofreciera los recursos del ministerio de Seguridad del Estado y grandes sumas de dinero para trabajar para ellos. A cambio tenían que conseguir información clasificada en archivos de otros países.

“Procesos de producción, componentes de medicinas, planos de aeronaves”, eso es lo que buscamos, dijo el militar. Era una propuesta que Li y Dong, obviamente, no podían rehusar. A partir de entonces fueron los hackers más destacados del sofisticado aparato chino de ciberguerra.

La última semana, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a los dos ingenieros de estar detrás de un intento de robo de información relacionada con el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19 y otros tratamientos para mitigar la pandemia.

También dio a conocer una larga serie de ciberdelitos cometidos por Li (34 años) y Dong (33) en los últimos diez años y dijo que se trata de funcionarios de la oficina de la policía secreta china de Guangdong.

“China viene robando información en el ciberespacio desde hace mucho tiempo. No debería sorprender a nadie que intenten conseguir materiales en los laboratorios involucrados en la respuesta a la pandemia de COVID-19”, dijo Christopher Krebs, director de la secretaría de Seguridad Cibernética estadounidense.

Los hackers chinos entraron a los sistemas de varias dependencias del CDC, el centro para el control de las enfermedades infecciosas de Atlanta, y el NIH, el instituto nacional de salud de Washington.

También en dos laboratorios de California. En al menos uno de ellos se estaban preparando las muestras para probar en seres humanos una versión de la vacuna contra el coronavirus.

No se sabe si lograron robar información clave. Lo que sí se sabe es que Dong es quien se encarga de buscar a las potenciales víctimas y penetrar los sistemas informáticos externos.

Posteriormente, Li se dedica a romper las barreras de seguridad internas y llegar hasta los documentos buscados.

De acuerdo al informe del fiscal del distrito sur de Manhattan, que investigó el caso, los hackers chinos buscan las ventanas de seguridad defectuosa para entrar a los sistemas. Esto ocurrió el 11 de septiembre de 2018 cuando Adobe anunció que se había descubierto un problema de seguridad en su plataforma ColdFusion. Un mes más tarde, Li y Dong utilizaron ese defecto del sistema para copiar información de un laboratorio de biomedicina de Maryland.

Los dos ingenieros utilizaron en esa ocasión el denominado “China Chopper”, una herramienta relativamente simple para penetrar archivos.

Entran al sistema, buscan todo lo que necesitan y lo comprimen en una carpeta denominada RAR del sistema Windows. Desde allí lo replican en su propio sistema.

Con esta técnica lograron robar más de 400 gigabytes de información de una tecnológica californiana, 140 GB de un contratista de la Fuerza Aérea de Virginia, un terabyte (unidad de memoria equivalente a un billón de bytes) de una compañía de ingeniería especializada en turbinas a gas y decenas de gigas de compañías farmacéuticas que de una u otra manera están trabajando en tratamientos o vacunas contra el COVID-19.

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