La Unión Europea afronta en 2026 uno de los mayores cambios normativos de las últimas décadas en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. La creación de una autoridad europea específica, el endurecimiento de las obligaciones de control y el refuerzo de las consecuencias penales están transformando de forma profunda el marco jurídico y el modo en que empresas y profesionales deben afrontar el cumplimiento normativo.
Para analizar este nuevo escenario, conversamos con Juan Antonio García Jabaloy, abogado experto en penal económico y socio de Ospina Abogados, que desgrana las claves del nuevo paquete legislativo europeo y explica por qué 2026 marcará un auténtico punto de inflexión en la prevención y persecución del blanqueo de capitales en la Unión Europea.
ENTREVISTA A GARCÍA JABALOY, ABOGADO EXPERTO EN PENAL ECONÓMICO
Pregunta. 2025 ha sido un año clave en la lucha contra el blanqueo de capitales en la Unión Europea. ¿Qué está cambiando exactamente?
Jabaloy. Sin duda estamos ante un punto de inflexión. En 2025 se consolida un cambio profundo en el marco regulador europeo contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. No hablamos de ajustes menores, sino de una transformación estructural que afecta a la prevención, la supervisión y también a la persecución penal de estas conductas. La Unión Europea ha decidido avanzar hacia un sistema verdaderamente armonizado, superando las diferencias nacionales que durante años han generado lagunas y espacios de impunidad.
P. Uno de los grandes hitos es la creación de la nueva Autoridad Europea AMLA. ¿Qué supone su puesta en marcha?
J. La entrada en funcionamiento de la Autoridad Europea contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA) es, probablemente, la reforma más relevante. Esta autoridad, creada por el Reglamento (UE) 2024/1620, inició su actividad en julio de 2025 y tiene como objetivo coordinar y supervisar el cumplimiento de la normativa AML/CFT a nivel europeo. A partir de 2028 ejercerá supervisión directa sobre las entidades de mayor riesgo con actividad transfronteriza significativa, y supervisión indirecta sobre el resto de los sectores.
P. ¿Cómo va a interactuar AMLA con las autoridades nacionales?
J. La clave está en la coordinación. AMLA trabajará de forma estrecha con las Unidades de Inteligencia Financiera nacionales y con el Banco Central Europeo, facilitando el intercambio de información y la acción supervisora conjunta. Esto permitirá reducir las divergencias entre sistemas nacionales que hasta ahora han sido aprovechadas por estructuras criminales para mover capitales ilícitos.
P. Más allá de AMLA, ¿qué otras novedades trae el paquete legislativo europeo contra el blanqueo?
J. El paquete AML/CFT introduce un Reglamento europeo único que armoniza de forma exhaustiva las normas contra el blanqueo en todos los Estados miembros. Se eliminan los requisitos mínimos divergentes y se fijan reglas comunes, como el límite de 10.000 euros a los pagos en efectivo o la obligación de identificación en operaciones intermedias. Además, se endurecen las obligaciones de diligencia debida y se amplía el número de sujetos obligados, incluyendo sectores como los criptoactivos, los bienes de lujo o incluso los clubes deportivos.
P. Aunque muchas normas entrarán plenamente en vigor en 2027, ¿ya se notan efectos en 2025?
J. Absolutamente. 2025 es un año clave de implementación y adaptación. Las autoridades y las entidades obligadas están reforzando sus sistemas internos, revisando protocolos y asumiendo que el nivel de exigencia va a ser mucho mayor. No adaptarse a tiempo puede tener consecuencias muy serias, tanto administrativas como penales.
P. Hablaba de consecuencias penales. ¿Cómo afecta este nuevo marco al delito de blanqueo de capitales?
J. Aunque muchas normas son de carácter administrativo, su impacto penal es directo. Varios Estados miembros están modificando sus códigos penales para adaptarse a los estándares europeos, incluyendo delitos vinculados al incumplimiento de sanciones de la UE. La Directiva (UE) 2024/1226 establece un marco mínimo de represión penal que está obligando a armonizar el concepto de blanqueo, su prevención y su castigo en toda la Unión, lo que facilitará enormemente la cooperación judicial transfronteriza.
P. Otro ámbito especialmente sensible es el de las criptomonedas. ¿Qué cambios se están produciendo?
J. Las criptomonedas están claramente en el punto de mira. Las plataformas y proveedores de servicios de criptoactivos deberán cumplir estrictos requisitos de identificación de clientes y transparencia en las transacciones. Aunque algunas medidas más drásticas, como la prohibición de ciertos criptoactivos totalmente anónimos, se aplicarán más adelante, la tendencia en 2025 es clara: avanzar hacia una trazabilidad financiera mucho mayor.
P. Para terminar, ¿qué mensaje lanzaría a empresas y profesionales?
J. El mensaje es claro: el cumplimiento normativo ya no es una opción, es una necesidad estratégica. El nuevo marco europeo eleva de forma notable el nivel de exigencia y también el riesgo penal en caso de incumplimiento, incluso por negligencia grave. Anticiparse, revisar los sistemas de prevención y contar con asesoramiento especializado es hoy más importante que nunca.

