Quentin D., un estudiante de Derecho y Finanzas en Lyon, falleció este sábado 14 de febrero de 2026, tras sufrir un salvaje linchamiento.
Una jauría perteneciente a la milicia ultraizquierda Jeune Garde lo agredió al margen de un mitin de la diputada europea Rima Hassan, de La Francia Insumisa (LFI).
El joven, que recientemente se había convertido al catolicismo y era voluntario ayudando a personas sin hogar, intentaba proteger a miembros del Colectivo Némesis.
Este grupo feminista protestaba contra discursos islamistas en la universidad.
Los agresores los atacaron inicialmente en grupo, para luego aislar a Quentin D. y golpearlo hasta dejarlo con muerte cerebral.
Los padres del joven rechazan que su hijo tuviera una actitud violenta.
Lo describen como pacifista.
Un vídeo documenta la brutal paliza que recibió.
La Justicia gala investiga el hecho como un linchamiento, no como una simple riña.
Ces images sont terrifiantes.
La milice de Mélenchon et LFI a tué.
Paix à ton âme Quentin. pic.twitter.com/QGMAh2VcT0
— Marion Maréchal (@MarionMarechal) February 14, 2026
La milicia Jeune Garde y sus conexiones con LFI
Jeune Garde se presenta como una autodefensa antifascista. Su líder, el diputado Raphaël Arnault, con antecedentes por violencia, respalda abiertamente a Jean-Luc Mélenchon.
- Arnault: estuvo involucrado en la agresión a un joven judío en el metro.
- Mélenchon elogió: «Son jóvenes que odian el fascismo. Bravo. Continuad.»
- La milicia comparte apoyo de Irene Montero, exministra española y eurodiputada, en sus redes sociales.
El exministro del Interior Bruno Retailleau ha solicitado la prohibición de Jeune Garde. Sin embargo, el Consejo de Estado, con mayoría izquierdista, aún no ha tomado una decisión al respecto.
Reacciones políticas en cadena
La muerte ha conmocionado a Francia a un mes de las elecciones municipales. Los políticos han condenado lo sucedido, aunque algunos critican la hipocresía.
| Figura | Reacción clave |
|---|---|
| Emmanuel Macron | «Ninguna ideología justifica el asesinato. Civilicemos los debates.» Prometió justicia. |
| Marine Le Pen (RN) | Solicita que se trate a las milicias ultraizquierda como grupos terroristas. |
| François-Xavier Bellamy (LR) | Asegura que LFI representa una amenaza existencial para la democracia. |
| Rima Hassan (LFI) | Lamenta lo ocurrido, pero sigue apoyando las milicias. |
| Boris Vallaud (PS) | Denuncia violencias inaceptables, usando el plural. |
Retailleau apunta: «No es la policía quien mata; es la ultraizquierda.» Critica también a los satélites de LFI.
Por su parte, Mélenchon promueve «autodefensa popular» sin condenar directamente los actos violentos. Arnault advierte que si gana Le Pen, «habrá que asumir la violencia», tal como se menciona en el libro de Rodolphe Cart.
Antecedentes y posibles evoluciones
Las agresiones asociadas a Jeune Garde son numerosas: ataques contra judíos y feministas del colectivo Némesis en varias ciudades. Según informes de Europol, esta ultraizquierda es considerada la mayor amenaza terrorista dentro de la UE, superando incluso al yihadismo.
En territorio francés, la violencia vinculada a esta ideología crece en medio de tensiones islamistas y el ambiente electoral. La imagen de LFI se ve afectada por las acciones brutales de sus aliados, lo que podría costarles votos en las municipales.
Desde España, Irene Montero brinda su respaldo, estableciendo conexiones transfronterizas entre movimientos similares.
Si no se toma acción para prohibir a Jeune Garde, parece inminente una escalada en este conflicto. La derecha comienza a unir fuerzas mientras que algunos sectores de izquierda intentan minimizar la situación. Así, Francia enfrenta un debate crucial: ¿milicias o democracia?
La Justicia avanza en su investigación, pero las tensiones callejeras no esperan por sentencias.
