No más Mentiras

Antonio García Fuentes

La suciedad, el decoro, la elegancia y «los estoicos»

La suciedad, el decoro, la elegancia y “los estoicos”

Sorprende, a mí al menos, el descuido, la vulgaridad, la suciedad y demás “retrocesos”, que hoy se practican, en lugares donde debiera ser lo que en realidad les corresponde, que es todo lo contrario. Y lo curioso es que crean “moda” y mucha gente de las masas lo imitan; así y desde llevar, “prendas de vestir, astrosas”, más dignas de sucios vagabundos que de miembros de, “una sociedad medio civilizada”; a cabellera de “locos o asquerosos tirabuzones “piojosos”, beber en cubos o enormes vasos o vasijas, directamente de la botella; hasta a ocupar sillones en parlamentos públicos, donde ocurren enfrentamientos, más de “hotentotes”, que de dignos representantes del pueblo; escuchar y producir “berridos y ruidos ensordecedores” (que no música o canto digno de así denominarse) y “destacar en todo lo grosero, vulgar, o incluso repelente”; da la sensación de que lo que avanza es “una etapa degenerativa, ya degenerada, o podrida en demasía”. Y no, no y en contrapartida, hay que volver a aquella, austera pero enormemente señorial, “toga” del senado romano y cuando fue república (mucho antes de que fuera imperio), o de incluso los atuendos, “señoriales” a su manera y costumbre de tribus, que se presentan con admirables vestimentas, que ellos mismos se tejen o construyen; adornándose con elementos naturales de sus propios territorios o selvas, pero que es su cultura y por tanto su personalidad, que mantienen desde muchos siglos, y de la que no se llega a saber el tiempo exacto; hoy algunas veces, da a pensar, si no hemos terminado, “en un mundo de locos y donde lo que premia es el destacar, haciendo lo que sea, y mucho más”. Ocure igual en la pintura, escultura, arquitectura, “el arte hoy no es arte”; y lo reconoció incluso Picasso, criticando el suyo propio, en carta a un destacado intelectual europeo.


En los estoicos; los historiadores, nos presentan un miembro muy destacado (Diógenes el cínico) como un ya degenerado, practicando, en público, “guarrerías”, que me cuesta creer y aceptar, en mente tan desarrollada como maestro en filosofía; puesto que no concibo el que debido a esos valores, fuese a visitarlo, “en su propio barril”, nada menos que el más poderoso individuo de su tiempo, cual fue, Alejandro Magno o el Grande; cuya inteligencia también está más que demostrada; y no lo concibo, por cuanto un ser así, no va a visitar, a nadie, que viva “en una pocilga oliendo a tal y donde vive un individuo al que admira”; no, no lo creo posible y me remito a lo que en sus “máximas”, dice otro sabio estoico, siglos después, cual fue Epicteto en la imperial Roma; veamos.
*************************
“Señal evidente de un espíritu torpe es consagrar un tiempo excesivo al cuidado del cuerpo, al ejercicio, a la comida y a la bebida, o a cualquier otra de las necesidades corporales. Todos estos cuidados no deben constituir lo principal, sino lo secundario de nuestra vida, y hay que tenerlos, por tanto, como de paso. Porque nuestra grande y activa e incesante preocupación debemos consagrarla al espíritu.
¿Eres hombre o mujer? Si eres hombre, atavíate como un hombre y no pretendas pasar por un prodigio de indumento, por una cosa nunca vista. Cuando Sócrates encargaba a Alcibiades que se embelleciese, le aconsejaba precisamente descuidar un poco la belleza del cuerpo para ocuparse de la del alma. Mas no creas por esto que es preciso ser desaseado y sucio; no. Nada de eso; pero sí importa mucho que tu aseo sea serio y digno de un hombre.
La limpieza es para el cuerpo lo que la pureza para el alma. La naturaleza misma enseña a ser limpio. Fíjate en los animales y plantas. Como cuando se ha comido suele quedar algo entre los dientes, ofrece agua e invita a lavarse la boca a fin de que en ningún momento dejemos de ser hombres y nos acerquemos a los cerdos. Ella (la naturaleza) nos proporciona, además, baño, aceite, esparto y vitriolo, para combatir el sudor y la grasa de nuestra piel. Pues bien, si no te sirves de todo esto que tan oportuna y generosamente te brinda, no eres un hombre. Y si cuidas de tu caballo y de tu perro, a los que haces bañar, limpiar y peinar como es debido, ¿vas a tratar a tu propio cuerpo peor al de tu caballo y el de tu perro? Lávalo, pues, y límpialo perfectamente; procura que a nadie dé asco y que nadie tenga que apartarse de ti con repugnancia; y ¿quién no se apartará asqueado de un hombre sucio y maloliente? Ahora bien; si prefieres esto, apártate de los demás y vive retirado, solazándote con tus propias porquerías; pero lejos de la ciudad, en medio del desierto, a fin de no apestar a tus amigos y vecinos. Porque, ¿cómo siendo basura te atreves a frecuentar los templos, donde está prohibido el escupir y sonarse?
¿Cómo podrían atraerme, por hermosas que fuesen, las sentencias de un filósofo si él se me presentaba sucio, desaseado y tan horrible como criminal que sale de la mazmorra? ¿Cómo podría hacerme amar una doctrina de la que él era tan desagradable representante? Por nada del mundo me resignaría a escucharle y mucho menos a relacionarme con él. Cuidemos, pues, de la limpieza y de la decencia exterior. Y lo que digo de los maestros, dicho queda de los discípulos”.
*****************************


¡Qué decir sobre tan sabias palabras de un sabio! ¿Qué lleva ocurriendo en el mundo, “dicen que civilizado” hace ya muchas décadas? ¿Qué ejemplos nos dan, primero los maestros y los políticos? ¿Qué ejemplo nos dan en las familias los propios padres? Y finalmente… ¿Qué ejemplo damos nosotros mismos? “El mono humano no somos otra cosa que un primate, el primero se nos dice, pero observemos que los primates, todos son o somos, “monos de imitación”; muy pocos son los privilegiados para marcar, líneas, y muchos menos, los que nos marcan líneas buenas y dignas de ser imitadas. Distingamos pues a unos y a otros y sigamos a los que de verdad nos sepan llevar “por buenos caminos y mejores costumbres”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y coloquios y otras actividades similares.

Lo más leído