OJALÁ JAMÁS ME TUERZA
—A quien está desvalido,
¿Vas a darle algún amparo?
—No sé cómo; ando en el paro;
Y me hallo tan aterido
Como él y tan dolorido.
—A quien le falta la fuerza,
Porque ni cena ni almuerza,
¿Darás viandas (anda hambriento)?
—Si las tengo; no te miento.
Ojalá jamás me tuerza.
Ángel Sáez García