ME AGRADA QUE LOS GESTOS SEAN GESTAS
Me agrada que los gestos sean gestas.
Me gusta que me escuches sin juzgarme
Y animes sin desmayo a rearmarme,
A olvidar las acciones indigestas,
Que producen dolor a tantas testas.
Como las tales vienen a enojarme,
Y lo contrario impiden, alegrarme,
Lo mismo haré que tú, que las detestas.
Me flipa que conozcas al dedillo,
Cuándo me urge hablar, cuándo estar callado,
Si está de color rojo mi vallado.
Me place que comportes como un pillo,
Que ejerzas de mi cómplice y amigo
Y el que da confidente más abrigo.
Literatura y Otramotro, a medias.
Ángel Sáez García