El Congreso peruano destituyó este martes al presidente José Jerí, de 38 años, tras una fulminante votación que reflejó el colapso del respaldo político que lo llevó al poder. Por 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, el pleno aprobó las mociones de censura que lo acusaban de reuniones clandestinas con empresarios chinos, presunto abuso sexual y contrataciones irregulares de allegados sin méritos académicos.
“El Congreso de la República declara la vacancia del cargo del presidente José Jerí. En consecuencia, se declara vacante la Presidencia de la República”, anunció el presidente del Legislativo, Fernando Rospigliosi, del partido Fuerza Popular, tras la proclamación del resultado.
Siete acusaciones que sellaron su caída
Jerí, quien no asistió a la sesión extraordinaria, enfrentaba siete mociones presentadas en bloque por distintas bancadas de oposición.
Los cargos más graves giraban en torno a reuniones no registradas con contratistas del Estado, supuestamente para asegurar licitaciones vinculadas a proyectos de infraestructura y minería. A ello se sumaron denuncias de índole personal que terminaron por quebrar su imagen pública.
“Tenemos un presidente con una conducta vergonzosa, un presidente lobista que no merece el cargo”, afirmó la congresista Flor Pablo durante el debate. En la misma línea, Ed Málaga sostuvo que “el presidente Jerí no ha entendido que la banda presidencial no es un artefacto de satisfacción personal, sino un símbolo de responsabilidad”.
De la popularidad a la ruina política
Elegido en 2021 como un rostro fresco y carismático, Jerí se autodenominó el “Bukele peruano”, prometiendo acabar con la delincuencia y “recuperar las calles” mediante políticas de orden y disciplina, en un país golpeado por la inseguridad y la desconfianza en las instituciones. Sin embargo, su gobierno se fue erosionando entre acusaciones de populismo, autoritarismo y vínculos con grupos empresariales opacos.
Hasta el último momento, Jerí contó con el apoyo de Keiko Sofía Fujimori y de su partido Somos Perú, pero esa base resultó insuficiente para contener la marea de censuras.
Elección de un sucesor provisional
El Congreso se reunirá este miércoles para elegir a un presidente interino, con el objetivo de mantener la estabilidad hasta las elecciones generales previstas para el 12 de abril. En esos comicios se renovarán tanto la Presidencia de la República como las cámaras de Senadores y Diputados.
La inestabilidad vuelve a golpear al país andino: desde 2016, Perú no ha tenido un solo presidente que completara su mandato, tras la salida sucesiva de Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Manuel Merino, Francisco Sagasti, Pedro Castillo, Dina Boluarte y ahora José Jerí.
La destitución de Jerí reabre el debate sobre la fragilidad del sistema presidencialista peruano y el papel del Congreso, que muchos ciudadanos perciben como un instrumento de maniobras partidarias antes que como garante de la democracia.

