Un auténtico mamarracho. El sujeto en cuestión se llama Sergio Álvarez, exdirigente de la localidad asturiana de Sariego, y el 6 de julio de 2019 saltó a la primera plana de la actualidad informativa por un gesto bastante asqueroso.
Este elemento, que participó en el desfile del Orgullo Gay, aprovechó el escrache que se le hizo a Ciudadanos para plantarse delante de los cargos que habían acudido a la marcha para, al tiempo que les daba la espalda, bajarse los pantalones y mostrarles sus partes más impúdicas. ¡Un verdadero asco!
Las reacciones en Ciudadanos no se hicieron esperar:
¿Que un miembro del @PSOE intente defecar en nuestra pancarta y llenar de excrementos a personas cuya única provocación era acudir pacíficamente en apoyo de la igualdad #LGTBI qué es, Ministro Marlaska? pic.twitter.com/tckMC1UqJh
— Toni Cantó (@Tonicanto1) 10 de julio de 2019
El cagón de la manifa es ya un icono de los valores socialdemócratas.
— Juan Carlos Girauta (@GirautaOficial) 10 de julio de 2019
Pero Álvarez, lejos de arrepentirse, se muestra orgulloso en declaraciones recogidas por El Español
Estuvimos hablando de lo que nos parecía todo aquello, que estuvieran allí. En mi grupo de amigos hay gente de diversas opiniones políticas. Varios de mis mejores amigos fueron interventores de Ciudadanos y no pasa nada. Pero en ese momento dije, mira, voy a hacer una cosa.
Sergio echó a andar hacia la cabecera de Ciudadanos, buscando la mejor posición, la más apropiada para llevar a cabo su cometido. Para ello, decidió que debía situarse justo delante de las narices de Inés Arrimadas. No tuvo problema en llegar. Y en ese preciso momento, entre los abucheos de unos, los cánticos de otros, la lluvia de flashes de los fotógrafos, Sergio pilló a todos desprevenidos cuando se bajó los pantalones, se agachó, se inclinó un poco hacia adelante y enseñó el culo y todo lo que viene adosado a los diputados y representantes de la formación naranja.
Quise hacer como en Braveheart. Si van a pactar con los homófobos, por lo menos que tengan que ver nuestras posaderas. Está muy mal, puede que se saliese allí todo de madre. Pero yo no iba a usar la fuerza física. Era un acto de crítica. Para protestar hay que ofender.
ATAQUES PERFECTAMENTE ORGANIZADOS
El ataque a Ciudadanos el día del Orgullo Gay no tuvo nada de espontáneo. La ‘Plataforma de Encuentros Bolleros’, que estuvo detrás de la expulsión de los cargos y militantes de Ciudadanos, también actuó en la marcha feminista del 8 de marzo de 2019 con un recorrido por las sedes de PP y Vox en Madrid que denominó ‘Fachitour bollero’.
El comunicado de aquella «acción político festiva» decía:
Hoy 8 de marzo, la Plataforma de Encuentros Bolleros ha lanzado una ruta de escrache y entretenimiento crítico por las zonas más turísticas del facherío patrio, proponiendo un recorrido que cubre varias manzanas del eje del mal, desde la sede de Vox, pasando por la del Partido Popular, la plaza Margaret Thatcher y la Plaza de Colón.
