Sigue coleando la polémica en torno a la figura de Alfonso Pérez Muñoz.
El exjugador internacional, que simplemente dio su opinión sobre el fútbol femenino y defendió las razones por las que las jugadoras perciben unos salarios inferiores a los de sus colegas masculinos, fue señalado por la progresía, empezando por Sara Hernández, la alcaldesa socialista de Getafe.
La primera edil de la ciudad del sur de Madrid exigió que se borrase el nombre del exfutbolista del estadio donde juega el representativo azulón por entender que era un ataque frontal contra las mujeres.
Varias han sido las personalidades que han arropado a Alfonso, entre ellas su tocayo, el escritor Alfonso Ussía.
En su tribuna en ‘El Debate‘ fue claro y directo a la hora de defender las palabras de quien fuera delantero de Real Madrid, Betis, Barcelona, Marsella y la Selección Española:
Es un buen jugador, nacido en Getafe, surgido de la cantera madridista y que terminó jugando en el Palanquetas de Barcelona, fue honrado y honró con su nombre el estadio del Getafe, de propiedad municipal. Pero la alcaldesa de Getafe, a consecuencia de unas educadas y sensatas declaraciones de Alfonso Pérez al diario ‘El Mundo‘ le ha quitado el nombre al estadio Alfonso Pérez acusando al buen jugador de machista.

Recordó cuáles fueron las palabras dichas por Pérez Muñoz en ese entrevista a ‘El Mundo’:
Las siguientes son sus palabras, que han causado revuelo de alitas histéricas en el sindicato de las chicas, el vestuario, el ultrafeminismo y el movimiento LGTBI. «A mí me hubiera gustado cobrar lo de Cristiano Ronaldo, pero no soy tan bueno. El fútbol femenino ha evolucionado, pero deben tener los pies en el suelo. Se gana lo que se genera. Y tienen que saber que no se pueden equiparar en ningún sentido con un futbolista hombre». Y claro, el sindicato político de la Putellas, la Hermoso y la Mapi León, se ha soliviantado con tan meridiana verdad.
De paso, Ussía desnuda las carencias del fútbol femenino:
He visto 15 minutos de fútbol femenino. Por desgracia en esos 15 minutos he contemplado lo mal que chutan Putellas y Hermoso en las penas máximas. Graderíos casi vacíos. Fútbol de patio. Y mucha arrogancia injustificada. Borrar el nombre de Alfonso Pérez del estadio de Getafe por una reflexión es motivo de alta cautela. Vivimos en plena dictadura de lo políticamente correcto. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y el Guadalquivir por Almodóvar del Río, como no hay estadio con mi nombre, me sumo a las medidas y educadas palabras de Alfonso Pérez. Si no generan riqueza –más bien al revés– que no pretendan cobrar lo mismo que Bellingham.
La guinda la puso con un palo memorable a la regidora getafense:
Y la alcaldesa, pues eso, una paleta.

