Se ha llevado un revolcón en toda regla.
Àngels Barceló, que entrevistó este 9 de octubre de 2023 a Carlos Mazón, presidente de la Comunidad Valenciana con motivo del día de esta región, vio como su intento de vender las bondades de la amnistía a los golpistas chocó contra la solidez argumental de su invitado.
El político del Partido Popular demostró con argumentos irrefutables que una ley de amnistía no tiene cabida alguna en la España constitucional por más que desde La Moncloa y sus terminales mediáticas se empeñen en colar un mensaje en sentido contrario tratando de estigmatizar a la derecha.
A la presentadora del ‘Hoy por hoy‘ (Cadena SER) pareció no gustarle el hecho de que los partidos de la derecha estuviesen en la manifestación organizada por Sociedad Civil Catalana en las calles de Barcelona el 8 de octubre de 2023.
Carlos Mazón respondió con firmeza y mucha sobriedad:
Hay gente que está poco acostumbrada a que el PP se manifieste. Es verdad que no era una manifestación del PP, pero el partido salió a apoyar a los colectivos sociales que la pusieron en marcha. Manifestarse a favor de que no haya una España de primera y de segunda, manifestarse a favor de la Constitución, cuando abiertamente algunos están reconociendo que están negociando sobre lo que están hablando. Ardo en deseos en conocer los detalles y saber cómo semánticamente, jurídicamente y constitucionalmente esta cuestión. Yo solo he visto la palabra amnistía o cercanas cuando acaba o comienza un régimen. Y a mí el régimen de la Constitución no me gustaría que acabase.

Barceló siguió con su matraca:
Pero usted mismo reconoce que tiene ganas de conocer cómo puede ser el encaje dentro de la Constitución. Si todavía no se conocen esos detalles, ¿no es una protesta excesivamente preventiva?
La respuesta de Mazón, para enmarcar:
Yo creo que prevenir a favor de la Constitución tampoco está mal. Más allá de los detalles, lo que sí sabemos es que se está hablando de esto porque lo han dicho todos. Y, por tanto, cuando está en riesgo y en peligro, aunque sea solo una milésima, me parece muy saludable que sea en Barcelona donde se pueda hablar de la Constitución, de una España plural pero unida, que se pueda hablar de que no haya ciudadanos de primera y de segunda y se hable de que alguien esté en contra de algo tan básico como que da igual quien delinca si luego, en función de si esos votos hacen falta para una investidura, el delito pase a ser agua de borrajas.