RTVE pierde 113 millones de euros en 2012

Salven al soldado Echenique

Echenique avisa de que el modelo sin publicidad de TVE no tiene "estabilidad ni permanencia"

Pero cuando se trata de RTVE el Gobierno de Rajoy sufre de síndrome de Estocolmo

Solo y rodeado de pieles rojas, el soldado marianista Leopoldo González-Echenique volvió a lanzar una bengala de SOS durante su comparecencia en la Comisión mixta de Control Parlamentario de la Corporación de RTVE al coronel Mariano Rajoy, que lo tiene abandonado a su suerte, aguantando con un reducido grupo de valientes las constantes embestidas de los sioux y cheyennes de carnet que campan a sus anchas en las praderas de Prado del Rey.

Al presidente de RTVE le fue encomendada la tarea de sofocar las tensiones políticas dentro de la Corporación, hacer una televisión de calidad y sin perder audiencia con 250 millones de euros menos de presupuesto, sin publicidad y con la fría indiferencia de Moncloa, cuya incompetencia en políticas de comunicación ya no sorprende a nadie. «No queremos follones», fue lo único que le dijeron como toda estrategia.

La penosa marcha del Séptimo de Caballería que comanda el abogado del Estado podría acabar en desastre porque RTVE está asfixiada por falta de recursos. RTVE está al aborde de la marginalidad si nadie lo remedia. El Gobierno de Rajoy actuó con inusitada rapidez en destrabar la fusión de Antena 3 con laSexta –el lobby de las TV privadas impone respeto en Moncloa.

Pero cuando se trata de RTVE el Gobierno de Rajoy sufre de síndrome de Estocolmo. El PP entró en RTVE agitando la banderita blanca y al grito de ‘No disparen’. A falta de estrategia, improvisación, buenismo y villancicos de Miguel Bosé en La 1 en el especial de Navidad. Y todos contentos.

Sin estrategia definida, el Gobierno se ha dedicado a camuflar la realidad y a marear a los trabajadores con falsas promesas mientras los números rojos no dejaban de lanzar señales de alarma. En lugar de abrir un debate sobre cómo generar nuevos ingresos obligó a Echenique a asumir todo el coste de los recortes.

Como el mismo Echenique dijo alguna vez «la magia existe pero en dosis limitadas». Ahí están sus gravísimos problemas de audiencia porque sin dinero los contenidos se resienten y las audiencias caen en picado.

Si el Gobierno no hubiera dejado RTVE a la deriva durante aquel período esperpéntico de presidencias rotatorias, hoy Echenique contaría con ‘Amar en Tiempos Revueltos’, que era la espina dorsal de la parrilla de TVE y acabó en manos de Antena 3.

Porque el problema no se llama Julio Somoano ni Jenaro Castro, como machaca a ritmo de cacerolazo y con agotadora insistencia la izquierda política. TVE tiene graves dificultades en ofrecer una programación atractiva y eso incide en la audiencia de los telediarios que, como ha recordado Echenique, obliga a TVE a remar en la audiencia para frenar el «efecto arrastre» por culpa de los programas previos al inicio de los telediarios que no acaban de funcionar.

Echenique ha dejado claro que con el modelo de financiación de RTVE no tiene «ni estabilidad ni permanencia». La Corporación pierde dinero a espuertas: en 2012 tuvo  un déficit de 112,98 millones de euros, frente a los 29 millones de ‘números rojos’ de 2011. Adiós al buenismo.

Como muestra de la «fragilidad» de la estabilidad presupuestaria  Echenique ha puesto como ejemplo en otra de sus respuestas la decisión de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) de eximir de pagar la tasa para financiar RTVE a Vodafone, que venía aportando 30 millones de euros, el 20 por ciento de todo lo que recibe la corporación de las ‘telecos’. Con ese dinero se podrían producir 60 capítulos, 5 temporadas completas, de series como ‘Isabel’.

Pero a Echenique también le gusta hacerse trampas al solitario. Exige a los sindicatos renegociar el convenio colectivo para ahorrar 35 millones de euros cuando ha sido incapaz de atreverse a meter mano a todos los ‘enchufados’ de la etapa de Luis Fernández (entre los que se encuentran altos directivos intocables como la hija de Cebrián o la mujer de Nacho Escolar) cuyas prebendas y privilegios engordan aún más los 380 millones de euros que tiene la Corporación en gastos de personal. Ha lanzado un innecesario pulso a los sindicatos cuando su problema es de ingresos y de estrategia. Le espera un verano caliente.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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