El portavoz de 'Podemos' elude responder y se limita a decir que condena 'las actividades' de ETA

Esperanza Aguirre acorrala a Pablo Iglesias: «Repita usted conmigo: todos los etarras son unos asesinos»

"Yo no le he acusado de financiación ilegal, le he acusado de que le ha dado el régimen venezolano 3.700.000 euros"

Las ideas del señor Iglesias nos van a traer mucha pobreza y mucha opresión

Ni siquiera fue capaz de usar la palabra ‘asesinatos‘. A la hora de la verdad, con tanta torpeza como cuenta, Pablo Iglesias se limitó a utilizar el término ‘actividades‘, cuando Esperanza Aguirre le instó, como prueba de sinceridad, a que repitiera con ella «todos los etarras son unos asesinos».

El escenario fue este 19 de julio de 2014 el plató de LaSextaNoche, donde presidenta del PP madrileño plantó cara al líder de ‘Podemos’, con el telón de fondo de la demanda que el europarlamentario de la coleta y los suyos ha interpuesto contra ella y el periodista Eduardo Inda, alegando que ambos menoscaban con sus declaraciones «el honor de la formación y menosprecian la verdad».

No es Esperanza Aguirre un político que se ande por las ramas y, a pesar de que entraba por teléfono lo que siempre coloca al que lo hace en una posición más difícil,  arrancó a la ofensiva, afirmando que lo importante es saber qué opina de verdad Pablo Iglesias.

Dicho y hecho. Se dirigió al portavoz de ‘Podemos’ y flamante europarlamentario y comentó sin alterar la voz:

«Así que, que repita conmigo, ‘los etarras son asesinos’. O al menos que diga que no hay ninguna justificación política para matar en España».

Pablo Iglesias, que tenía ante si y frente a millones de telespectadores una oportunidad única de zanjar el asunto y dejar claro que no alberga la mínima sinpatía o comprensión por los terroristas que han asesinado a un millar de españoles inocentes, caciló.

Prisionero sin duda de sus declaraciones anteriores, de sus intervenciones amistosas con proetarras en herrikotabernas y de reuniones en las que los compinches de los terroristas  presos lo citan como su ‘contacto en Madrid‘, trató de escurrir el bulto:

«Señora Aguirre, a mí no me toma la lección nadie. Y voy a ser yo quien le haga una pregunta, ¿ha preguntado usted a Rajoy por el acuerdo del PP con el Partido Comunista de China? ¿Y qué opina de Villar Mir, que tiene negocios con la dictadura de Arabia Saudí? Repita conmigo, ‘yo no hago negocios con dictaduras'».

Esperanza Aguirre siguió implacable a la carga:

«Yo estoy en contra de todas las dictaduras y me gustaría que tú también lo estuvieras y repitieras ‘los Castro son dictadores'».

Incapaz de condenar a ETA o de llamar por su nombre a los terroristas y asesinos, Iglesias intentó contraatacar, imitando hasta en la forma a la lideresa popular:

«Repita usted conmigo ‘la trama Gürtel firmó contratos mientras yo era presidenta'».

La presidenta del PP madrileño ni pestañeó:

«Eso es cierto. En cualquier institución pueden aparecer personas corruptas. Lo importante es qué se hace con ellas. El Gobierno de la Comunidad de Madrid les cesó a todos y pidió a la Justicia que les juzgue y les condene si son culpables. ¿Podría el señor Iglesias decir lo mismo a quienes pisotean los derechos humanos, por ejemplo, en Venezuela?».

«Las ideas del señor Iglesias nos van a traer mucha pobreza y mucha opresión».

Casi aliviado, al ver que apartaban de sus cercanías el caliz etarra, el profesor de la coleta replicó:

«Las ideas que no nos han traído prosperidad son las ideas liberales de quien lleva viviendo toda su vida de lo público. Y quien acuse a Podemos de recibir financiación ilegal se enfrentará a nuestras demandas».

Esperanza Aguirre no dejó escapar la ocasión de poner los puntos sobre las íes y matizó:

«Yo no le he acusado de financiación ilegal, le he acusado de que le ha dado el régimen venezolano 3.700.000 euros».

Iglesias, repitiendo lo que es una de los torpes argumentos que bastantes periodistas y dirigentes españoles de extrema izquieda hacen con respecto a la brutalidad del chavismo venezolano, preguntó entonces:

«Si tan terrible es el Gobierno de Venezuela, ¿por qué le ha convertido el Gobierno del PP en su mejor cliente vendiéndole armas?».

Aguirre no entró al trapo y lanzó una nueva y sutil andanada:

«A mí me gustaría que usted me invitara a La Tuerka. Así subiría su audiencia y ya no tendría usted que hacerse donaciones personales».

Pablo Iglesias, que venía aleccionado, trato de ganar terreno:

«Yo la invito a usted a La Tuerka. Pero si usted aboga por el periodismo informativo, ¿por qué utilizó la TDT para dar concesiones a sus amigos y dio premios al pluralismo informativo a Libertad Digital? Los liberales como usted utilizan lo público para dar concesiones a sus amigos y convertir la televisión pública como Telemadrid en un instrumento de propaganda».

La presidenta del PP madrileño ni se molestó en responder y optó por retornar al choque frontal:

«¿Me quiere usted mandar a la guillotina? Porque yo debo ser el enemigo máximo, y usted la violencia la defiende, y dice que hay que usarla hasta cierto punto».

Iglesias, que desde que ‘Periodista Digital’ reveló en diciembre de 2013 que su grupo de profesores cobraba millones del represor Gobierno de Venezuela y que él y el también profesor Juan Carlos Monedero tienen en su haber declaraciones ‘compresivas‘ hacia los asesinos etarras, sabe que debe corregir el tema en ambos asuntos para evitar que eso corte el crecimiento de ‘Podemos’, intentó sin mucho éxito poner tierra entre su organización y la violencia:

«Con respecto a ETA, condenamos la actividad de ETA. Por otro lado, yo no deseo ver a nadie en una guillotina. Sí que deseo que ningún ciudadano salga corriendo ante una multa de tráfico, y quiero que la ley sea igual para todos. Eso es lo que nos gusta a los demócratas».

Esperanza Aguirre incidió entonces en otras declaraciones y ‘pecadillos‘ de Iglesias y los suyos:

«Es usted el que ha inventado que todos, PP, PSOE y todos somos la casta. Pero para usted los Castro no son casta. Para ustedes, una mentira repetida mil veces se acaba convirtiendo en verdad. Y yo sólo quiero que digan la verdad. Yo condeno todas las dictaduras. ¿Y usted? ¿Condena la dictadura de los Castro o la de Irán?».

Pablo Iglesias, como quien recita una oración, repitió su manido y flojo argumento:

«Ustedes condenan todas las dictaduras, pero les encanta hacer negocios con ellas, y se ocupan muy bien de que algunos se forren de pasta haciendo negocios con gente que no nos gusta a cualquier demócratas».

A partir de ese instante y para no desaprovechar la ocasión, Esperanza Aguirre ahondó en los aspectos económicos de las propuestas de ‘Podemos’:

«Vosotros habéis hecho un manifiesto que dice que queréis que IU desaparezca, comeros al PSOE y llegar a Gobernar. En ese momento, ¿nacionalizaríais todas las televisiones privadas o dejaríais alguna?».

«Por qué la paga que daríais a todos los españoles sería de 1.800 euros y no de 18.000 como cobras tú».

No habló Iglesias de su ‘sueldazo‘ o de los ingresos de las tertulias no declarados –temas sobre los que incidió posteriormente el periodista Eduardo Inda– y prefirió irse a lo general:

«En cuestión de cuentas no nos van a pillar. Nosotros tenemos un adversario fundamental: ustedes. Creemos que van a perder las elecciones, y nosotros queremos ser el motor del cambio político en este país. Ustedes retírense con dignidad, sin difamar y sin mentir. Y cuando lleguemos, haremos una reforma fiscal, para que paguen impuestos los ricos, protegeremos los derechos sociales, seremos patriotas y no nos arrodillaremos ante ningún poder exterior».

«A diferencia de mi, usted no cede ninguna parte de su sueldo y estáacostumbrada a vivir de lo público».

Esperanza Aguirre volvió a arrinconarle:

«Yo no insulto a nadie. Tú me has llamado repugnante. Pero lo que me interesa es que digas la verdad a los españoles. Das dos tercios de tu salario, pero te lo das a ti mismo. Y el sistema comunista y populista trae miseria, pobreza y opresión».

Todo lo que se le ocurrió al líder de ‘Podemos’ como argumento fue que también hace populismo Arias Cañete ‘vestido de granjero’ o que la presidenta del PP madrileño se viste un día con la camiseta del Real Madrid y otro del Atlético de Madrid, para concluir recordando a Esperanza Aguirre el penoso incidente con los agentes de movilidad y su multa de aparcamiento.

La lideresa popular si contestó:

«Yo he cometido una infracción de tráfico y me han acusado como si hubiera matado unas viejecitas. Pero da igual. Lo importante es que los españoles sepan qué quiere hacer Podemos, que tiene una ideología populista peligrosa».

«Puedes dar el dinero, no a La Tuerka, sino a las víctimas de ETA, y lo que debes hacer es aclarar tu posición».

 

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