El presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha sido tajante y descarta definitivamente la posibilidad de una repetición electoral.
«Quiero un Gobierno con personas solventes, fuerte y capaz» ha señalado Mañueco, lo que solo sería posible si dicho Gobierno tiene una mayoría suficiente para poder sacar adelante los Presupuestos, Leyes y demás gestiones del día a día en una Administración Autónoma.
El «caramelito» que le ofreció ayer el presidente del Gobierno al PP, con una abstención teledirigida y condicionada, previo suicidio político del PP (aunque a lo largo del día de hoy, dicho suicidio ha llegado por su propio peso), ha sido totalmente descartado por Mañueco y la solución pasa por la negociación de ambos partidos y sacar adelante un nuevo Gobierno con la suficiente fuerza para proyectar las medidas necesarias para el desarrollo de Castilla y León.
VOX ha incidido desde el primer día de campaña en que no iban a ser «los pagafantas» del PP. Desde el momento de la presentación de García-Gallardo en la Plaza de la Universidad de Valladolid, Abascal ha lanzado a los cuatro vientos, en cada mitin, en cada canutazo, que en ningún momento van a plantearse la posibilidad de apoyar un Gobierno en el que no estén ellos representados y encima, estamos hablando de unos resultados electorales magníficos, que con 13 procuradores, suman 1 más, que los que tenía Cs la pasada legislatura y que consiguieron una representación de cuatro consejerías, una vicepresidencia y la presidencia de las Cortes de Castilla y León.

