«La carrera ha salida perfecta, me he encontrado muy bien», con estas palabras rubricaba el atleta salmantino el magnífico oro logrado en los Europeos de Atletismo celebrados en Glasgow, Escocia.
El atleta de La Fuente de San Esteban cumplió con el guión que había trazado en su cabeza para hacerse con el oro. Firmó una carrera perfecta: los primeros 400 metros los dedicó a controlar la situación y a sus adversarios, para, acto seguido, lanzar un ataque total que consiguió matar la carrera al paso por los 600 metros.
Álvaro disfrutó de la ventaja en los últimos 200 metros y pudo recrearse en la meta.
