Epigenética: Más allá de los genes.

Biología del Pensamiento: ¿Puede la mente rediseñar el cuerpo?

Tu cuerpo escucha cada palabra que dices y cada pensamiento que albergas. No somos víctimas de nuestra genética, sino arquitectos de nuestra biología a través de la gestión de nuestra mente.

Biología del Pensamiento: ¿Puede la mente rediseñar el cuerpo?
Somos lo que hacemos o somos lo que pensamos. "Cuidado con lo que se piensa que se puede hacer realidad".

Existe una creencia antigua que separa la mente del cuerpo como si fueran compartimentos estancos. Sin embargo, desde la vanguardia de la neuropsicología y la valoración sanitaria que realizamos en nuestra actividad forense, observamos a diario una realidad distinta: nuestros pensamientos son señales químicas con el poder de alterar nuestra biología celular.

La química de la emoción.

Cada vez que generas un pensamiento, tu cerebro produce sustancias químicas. Si tienes pensamientos de miedo o ansiedad, el cerebro activa el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, liberando cortisol y adrenalina. Esta no es solo una sensación «mental»; es una orden biológica que: Aumenta la frecuencia cardíaca. Inhibe el sistema inmunológico (para ahorrar energía). Altera la respuesta inflamatoria.

Por el contrario, los pensamientos de seguridad y optimismo liberan dopamina, oxitocina y endorfinas, sustancias que promueven la regeneración celular y el fortalecimiento de nuestras defensas naturales.

Epigenética: Más allá de los genes.

Uno de los descubrimientos más disruptivos es que el pensamiento puede influir en la epigenética. Aunque nuestro ADN es constante, la expresión de esos genes no lo es. El entorno químico que crean nuestros pensamientos puede «encender» o «apagar» ciertos genes relacionados con el estrés y la salud.

En el ámbito de la psicología legal y forense, entendemos que el impacto de un trauma no es solo un recuerdo; es una huella biológica. Un estado de estrés postraumático mantenido altera la respuesta del organismo a nivel fisiológico, cronificando patologías que nacieron de un proceso puramente cognitivo.

El SAR como director de orquesta.

Como mencionamos en columnas anteriores, el Sistema de Activación Reticular (SAR) juega aquí un papel de filtro. Si nuestro SAR está programado por pensamientos de derrota, solo dejará pasar estímulos que refuercen esa «biología de la amenaza». Romper este ciclo requiere una intervención multidisciplinar —logopédica, Terapeuta, pedagógica y psicológica— como la que coordinamos en nuestro centro en Vigo.

Para finalizar Ya. Tu cuerpo escucha cada palabra que dices y cada pensamiento que albergas. No somos víctimas de nuestra genética, sino arquitectos de nuestra biología a través de la gestión de nuestra mente. La salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino la armonía entre lo que pensamos y cómo reacciona nuestra fisiología.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído