El presidente socialista se llevó también a su mujer

Pedro Sánchez usa el avión oficial pagado por todos los españoles para irse de juerga al concierto de The Killers

El líder del PSOE acudió al Festival de Benicassim tras una reunión informal con el presidente de la Generalidad valenciana, Ximo Puig

Pedro Sánchez usa el avión oficial pagado por todos los españoles para irse de juerga al concierto de The Killers
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, a su llegada en avión oficial al concierto que la banda estadounidense "The Killers", en Benicasin. EF

En 2014 exigiío la cabeza del popular Monago por ir a Canarias, en avión de línea pero a cuenta del contribuyente, a ver a su novia

Todo ‘por el morro’ y a cuenta del sufrido contribuyente español, al que Pedro Sánchez ya ha empezado a subir los impuestos.

El presidente del Gobierno acudió este 20 de julio de 2018 al concierto que ofrecieron ayer The Killers en el Festival de Benicassim a bordo del avión oficial, que pagan todos los ciudadanos.

Para intentar darle alguna explicación oficial a lo que sin duda fue un viaje privado, Sánchez improvisó una reunión con el presidente de la Comunidad de Valencia, Ximo Puig, con el que se vio de manera informal en la sede de la Generalitat en Castellón, sin que trascendiera nada relevante de un encuentro anómalo.

La tradición indica que son los presidentes autonómicos quienes acuden a La Moncloa, tal y como el propio Sánchez ha hecho en fechas recientes con los titulares de los gobiernos de Galicia o Cantabria, Feijóo y Revilla respectivamente.

En realidad, se trataba de un viaje de ocio que Sánchez decidió hacer en un avión oficial cuyo coste de desplazamiento por hora, de tratarse de un jet privado, rondaría un mínimo de 1.500 euros y un máximo de 3.000 euros.

El aparato utilizado por Sánchez pertenece al Grupo 45, la unidad militar dedicada al traslado de autoridades y dotada con dos Airbus 310 (el Air Force One español) y cinco Falcon 900 (similares a los jets privados).

Su uso y abuso ha sido siempre constante foco de polémica desde que, hace 30 años ya, saltara a la luz pública la utilización de uno de ellos -un modelo Mystére- por el entonces vicepresidente, Alfonso Guerra, para sortear un atasco.

El predecesor socialista del actual jefe del Ejecutivo, el inefable José Luis Rodríguez Zapatero, también generó controversia al conocerse que se subía al avión presidencial incluso para acudir a actos de campaña y mítines de su partido, el PSOE.

A más inri, Sánchez fue especialmente duro en 2014 con el entonces presidente de Extremadura, el popular José Antonio Monago, al conocerse que cargaba al erario público el coste de sus billetes en línea ordinaria a Canarias, donde mantenía en aquel momento una relación personal.

Pedro Sánchez, afirmó en noviembre de 2014, al hilo de esa controversia, que en Extremadura «hay hambre de cambio, de abrir las puertas de par en par para la que decencia entre en la Junta y salga Monago», y dijo al presidente de esta comunidad:

 «Ya está bien de tomar el pelo a los ciudadanos . Si no tuvo problema de retratarse en la playa, que se retrate en el Parlamento».

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